39. La transmisión del Dharma

KODO SAWAKI

Extracto del libro ¡El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos!

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por Javier Fernández Retenaga,

revisada y anotada por Dokushô Villalba en Mayo 2012

Publicado por la Comunidad Budista Soto Zen


El budismo es contagioso. Sakiamuni contagió a Mahakashiapa, Mahakashiapa a Ananda, y así fue transmitiéndose el Dharma de generación en generación hasta que me infectó también a mí. Puede compararse a la transmisión de un impulso eléctrico. Lo que importa es que tu frecuencia sea la correcta: si tus rodillas flotan en el aire o dejas que tu mandíbula caiga, no sentirás esa corriente eléctrica. Si por el contrario ajustas tu frecuencia correctamente, comprobarás que tú eres Sakiamuni y que Sakiamuni es tú mismo.
¿Qué es religión? Sintonizar con la frecuencia de los Budas y Ancestros. Zazen significa sintonizarse con la frecuencia del satori.
La transmisión del Dharma, más allá de las palabras, tiene lugar mediante un cambio de frecuencia. Debes sintonizar la frecuencia de tu propia identidad, que no tiene parangón en todo el universo. Entonces desarrollarás tu actividad en comunidad con todo el universo.

Lo que se denomina “transmisión del Dharma” no es ninguna clase de transacción comercial entre dos individuos. El Dharma llena todo el universo. Por eso se dice que la transmisión del Dharma significa la liberación de todas las ilusiones. El universo está a reventar de seres sufrientes. Pero ¿por qué sufrimos? No porque nos divierta, claro está. Sufrimos, eso es todo. Ese dolor es el dolor del universo, es sufrimiento cósmico. Pero lo mismo vale para el satori. También el satori llena todo el universo. Por eso el satori y el sufrimiento son como dos caras de la misma moneda. En una cara, la persona corriente; en la otra, el Buda. O también puede decirse que los Budas llevan a los seres sufrientes sobre los hombros y –como una vez dijo Nishiari Bokuzan Zenji– incluso Sakiamuni y Amitabha acaban de empezar con la práctica.
La transmisión del Dharma significa que en la enseñanza del maestro te descubres a ti mismo. Descubrirte a ti mismo significa al mismo tiempo crearte a ti mismo.
Una persona corriente que se ha descubierto a sí misma no es ya una “persona corriente”, pues el contenido de toda persona corriente es un Buda. Pero un Buda no es sólo un “Buda”. El contenido de todo Buda es una persona corriente. Buda y la persona corriente son uno y distintos, distintos y uno. No puedes separarlos.
Andar la vía del Buda significa cambiar la frecuencia de tu cuerpo y tu ego para sintonizar la del universo y practicar en unión con todos los Budas. A esto llamo yo “transparencia”. A este respecto se podría también hablar de la vida eterna que va más allá de la vida y muerte de los individuos. En medio de lo efímero has de descubrir algo que no cambia en toda la eternidad.
En el samadhi no hay ni persona corriente, ni Buda ni sutura entre la persona corriente y el Buda. Por eso se dice que todas las cosas sobre la tierra y en el cielo comparten las mismas raíces. Pero esto no significa que tú dejes de existir.
“¡Olvida el ver, olvida el comprender!”1 Cuando desaparece la sutura entre la persona corriente y el Buda, no queda más que zazen. Ahí se encuentra el verdadero significado del convertirse en Buda. Zazen no afirma ser satori; zazen ni siquiera es consciente del satori, por eso zazen es satori.
Lo que se denomina “satori” es hacerse uno consigo mismo en unión con todo el universo. Estás unido a todos los Budas y dioses. Pero cuando ahora dices que tienes el “satori” mientras que otro no lo tiene aún, estás cayendo en la trampa de tu saco de carne2. Cuando sintonices la frecuencia del universo, la conciencia de que tienes el satori desaparecerá. De este modo te liberarás al fin de las ataduras de este saco de carne.
Zen es hacerse íntimo con uno mismo. Te haces tú mismo, por medio de ti mismo, a ti mismo. A eso se le llama Buda, alguien que se ha convertido completamente en sí mismo.

Zen significa regresar a ti mismo. Cuando se habla de dar un paso atrás, esto se refiere a echar una mirada a uno mismo. Zazen es una perspectiva vital completamente nueva.
En zazen te vuelves íntimo contigo mismo. Cuando te vuelves íntimo contigo mismo, todas las cosas del universo serán parte de ti. ¿No descuidamos habitualmente esta intimidad con nosotros mismos?
No se trata aquí de tu enmohecido yo personal. Se trata del ti mismo que está indisolublemente ligado al universo. Esto quiere decir que estas unido a la vez a todos los Budas y a todos los seres que sufren. Buscarte a ti mismo de esta manera significa poseer el corazón de la Vía. El corazón de la Vía comprende que no hay separación entre “yo” y “tú”.
Vivir en la confianza básica significa hacerse íntimo consigo mismo en zazen y trasladar a la práctica de la vida diaria esta claridad acerca de uno mismo.
Sólo sentarse. Así de sencillo es afirmar el nuevo yo.

  1. Expresión de Oka Sotan Roshi.
  2. “Tu saco de carne” se refiere al cuerpo como símbolo de la propia identidad.
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38. ¿Desapareces en zazen? ¿O practicas zazen para ti solo?

KODO SAWAKI

Extracto del libro ¡El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos!

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por Javier Fernández Retenaga,

revisada y anotada por Dokushô Villalba en Mayo 2012

Publicado por la Comunidad Budista Soto Zen


“Nuestra escuela es la escuela de zazen. Mientras continúes practicando zazen y mientras con tu práctica tires de los demás hacia delante, no puedes equivocarte”.1

Zazen significa simplemente sentarse con confianza en la postura y en la estructura del cuerpo. Éste es el maravilloso dharma que llamamos shikantaza.
Creer significa comprenderse a sí mismo. Si dejas quieto un cántaro lleno de agua turbia, la suciedad pronto se depositará en el fondo. Esto sucede también con tus ilusiones durante zazen: tienes ilusiones y no pasa nada. Lo único que importa es que seas por completo tú mismo. No te dejes engañar por nada ni por nadie. Siéntate sin más en tu lugar, estable, y también tus ilusiones se sedimentarán.
“Alguien que ha practicado tanto zazen como usted debe de tener unas ondas cerebrales muy especiales”. ¿Por qué? Quien practica zazen por primera vez, practica no obstante el mismo zazen auténtico. Tu zazen empeora incluso con la edad: el instrumental que sufre daños no puede ya repararse.
¿Dónde se manifiesta la Vía del Buda? ¿No es en nuestra práctica de zazen? ¿En el puro hecho de sentarnos? Shikantaza, simplemente sentarse, ha de ser abandono del cuerpo y de la mente, ha de ser auténtico desprendimiento.
No puedes “hacer” zen. No hay nombre para ello, solo el contenido: simplemente sentarse. “Namu amida butsu”2: basta la invocación.
¿Qué significa tener el satori? Significa ajustar la frecuencia propia con la del universo, significa vivir una vida indisolublemente ligada al universo. Esta unión sin suturas es lo que en la Vía del Buda llamamos “liberación”.
Has de tener bien claro que estás unido al universo. Vives la vida del universo. Por eso todo lo que haces has de hacerlo en unión con el universo.
¿Qué significa ser uno con el universo? En una palabra: “no-pensar”.
Tu ilusión consiste en que crees que existes separado del universo. No hacerse ilusiones significa no dar ningún crédito a tu ego y aceptar el principio cósmico. Por eso digo siempre: “¡Deja de lloriquear!”
El no-pensamiento3 no se lamenta de la inevitabilidad de los acontecimientos.

Piensa por una vez en las cosas desde la perspectiva de la muerte. Un muerto no se rompe mucho la cabeza. Todos los problemas desaparecen tan pronto dejas de romperte la cabeza.
Zazen significa meterte en tu ataúd. Ahí no hay ya nada que discutir. Cuando te sientes, imagínate que ya has muerto.
La gente teme el aburrimiento. Tratan de matar el tiempo desesperadamente, buscando siempre algo “interesante”. Malgastan así toda su vida como niños que piden un juguete nuevo. Olvidan de ese modo lo maravilloso que es ese aburrimiento: ¡a ver cuánto tiempo de tu vida pasas en zazen!
Un día que pasas en zazen es más largo de lo habitual: “La montaña está tan inmóvil como la eternidad, el día tan largo como el de un niño”. En la niñez los días son largos. En la vejez un año pasa como en un soplo. Si quieres saborear el tiempo, practica zazen. Un día en zazen nunca es corto, pues en zazen lo siempre nuevo –“el día tan largo como el de un niño”– está envuelto por lo siempre viejo –“la montaña tan inmóvil como la eternidad”–.
He leído en el periódico que al piloto Iinuma4, que con su pequeño avión voló sin hacer escalas hasta Londres, esos cuatro días y noches se le hicieron más largos que los veinte años vividos hasta entonces. Esto es interesante. Puedo imaginarme cuántas preocupaciones y apuros debió de pasar y qué rico y pleno debió de ser ese tiempo.

La gente abandona el zazen porque es aburrido. Cierto, zazen no despierta ninguna ambición en la persona corriente.
En nuestra escuela, zazen no es una preparación para el satori. Practicamos zazen sin más. Para eso no se necesita nada más. No necesitas traer lápiz ni papel. También puedes dejar en casa tu satori y tus ilusiones. ¡No te traigas nada a zazen! Zazen significa simplemente sentarse, eso es todo. En esta sencilla actividad descansa una extensión ilimitada, pero como no hay ahí ninguna golosina que encontrar, la gente enseguida lo deja.
En la sala de zazen has de morir. A ese lugar se le llama también “la sala del árbol marchito”. Cuando nos sentamos aquí juntos es como un bosque de árboles muertos.
Ser uno con el tiempo y el espacio significa vivir como si ya estuvieras muerto. Significa soltarlo todo. Si quieres vivir tu vida totalmente en serio has de matar tu ego.
¿Te disuelves en zazen? ¿O practicas zazen sólo para ti mismo? Ahí encontrarás la respuesta a la pregunta de si tu zazen es o no auténtico.

  1. Se dice que estas fueron las últimas palabras de Kodo Sawaki antes de morir, dirigidas a uno de sus discípulos y sucesores, Uchiyama Kosho.
  2. Invocación del nombre de Amitabha Buda.
  3. Mushin: no-pensamiento. También puede ser traducido como “espíritu libre”.
  4. Masaaki Iinuma, (2 Agosto 1912-11 Diciembre 1941) fue un aviador japonés. A la edad de 24 años se hizo famoso por efectuar el primer vuelo entre Japón y Europa con un avión construido en Japón. Salió de Tokio y, vía Formosa, Indochina, India, Iraq, Grecia, Italia y Francia, aterrizó en Londres el 9 de abril de 1937. Empleó 94 horas, 17 minutos y 56 segundos, con un tiempo de vuelo real para todo el recorrido de 51 horas, 19 minutos y 23 segundos.
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37. Tus ilusiones no son otra cosa que la luz de la sabiduría.

KODO SAWAKI

Extracto del libro ¡El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos!

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por Javier Fernández Retenaga,

revisada y anotada por Dokushô Villalba en Mayo 2012

Publicado por la Comunidad Budista Soto Zen


Dices que cuando tratas de practicar zazen te vienen un montón de pensamientos molestos a la cabeza. ¿Y cómo te das cuenta de todos esos “pensamientos molestos”? ¡Eso se debe a que en zazen disminuye la presión sanguínea y tu cabeza se vuelve clara y sobria!
Quien se tiene por un hombre bueno, no lo es en realidad. Quien por el contrario se tiene por un hombre malo, no es tan malo. Por eso, cuando reconoces tus ilusiones como tales, esto no es ni más ni menos que una prueba de claridad interior. Por lo demás, no hay ya más ilusiones que erradicar ni tampoco verdad a la que aspirar.
Te quejas de tus pensamientos durante zazen. Pero ¿no es completamente natural que durante toda tu vida tengas pensamientos? No hay necesidad de tomarlos por “molestos” e intentar extirparlos. Tampoco es necesario que los tomes por algo de particular importancia. Deja simplemente que esos pensamientos sean como son. Cuando lleguen, deja que lleguen. Lo que no debes hacer es agarrarlos y enlazar uno con otro; así te perderás en tus pensamientos. Sólo con que dejes de hacerlo, tus pensamientos se disolverán por sí solos. Cuando uno se disuelve, enseguida aparece el siguiente. Mientras no te ocupes de ellos, todos desaparecen sin dejar ningún rastro tras de sí. Y como salidos de la nada, nuevos pensamientos aparecerán en la superficie de tu conciencia. Permanece simplemente sentado en zazen, dejando que venga lo que venga, sin ocuparte de ello. Zazen es lo único que te permite realmente no ocuparte de ello.
Zazen es transparente, por eso tus ilusiones aparecen con tanta claridad.
Cuando con la mente despierta te sientas en zazen, todo es exactamente como es. Oyes el ruido de la calle con más claridad que en cualquier otro momento. No vives tu vida en estado de coma y, por lo tanto, no hay ninguna razón para querer excluir nada de tu conciencia.
Siéntate sin más en zazen y deja que todo venga como venga. ¿Qué es pues lo que viene? ¿No es el escenario normal y corriente de tu vida cotidiana? Si tu zazen es de verdad el zazen de todos los Budas, el contenido de ese zazen ha de ser la totalidad de los seres que sufren.
Cuando practicas zazen, mil pensamientos pasan por tu cabeza, pero eso es sólo la prueba de que tu cerebro sigue funcionando y estás aún con vida. Eso no es ni una ilusión ni una verdad profunda, es el hecho más evidente que puede haber. Como las nubes blancas que siguen su camino, tampoco para tu mente hay lugar alguno en el que pueda morar.
Ochenta y cuatro mil pensamientos surgen y desaparecen: esto significa que tu cuerpo –¡sin que tú intervengas para nada!– hace su función, sin interrumpir su actividad ni por un instante. Por eso no eres realmente “tú” quien “tiene” tales pensamientos. Estás en un error si crees que eso son “pensamientos tuyos” con los que tienes que hacer algo. Para evitar este error no tienes más que dejar de ocuparte de tus pensamientos. La actitud de tu práctica es correcta si simplemente dejas estar tus pensamientos. Así comprenderás que el surgir y desvanecerse de los ochenta y cuatro mil pensamientos no es otra cosa que el natural funcionamiento de tu cuerpo en cada instante. A ese funcionamiento debes el estar vivo en este momento y por eso cada pensamiento no es sino la luz de la verdad.
Crees que tu zazen no sirve para nada, pues dices: “Por mucho que practico zazen no consigo librarme de mis molestos pensamientos”. Si constantemente te rompes la cabeza pensando en cómo puedes deshacerte de tus “pensamientos molestos”, no es de extrañar que no puedas librarte de ellos: la idea de liberarse de los pensamientos es también un pensamiento.

Si cuando estás sentado andas cavilando acerca de si tu mente está en orden tal como está y sobre si ahora tu práctica es realmente satori o no lo es, eso quiere decir que no tienes ninguna confianza en zazen. Lo que pueda pasar por tu mente mientras haces zazen no tiene la menor importancia, ¡permanece sentado sin más! Siéntate con absoluta confianza en zazen, sin dejarte llevar en lo más mínimo por esas ideas.
Algunos se quejan de sus ilusiones durante zazen y dicen que la práctica les resulta todavía confusa. Pero ahí no hay nada que aclarar: el Dharma del Buda es precisamente eso que a tu persona corriente le parece “confuso”.
Contemplado desde fuera, no hay nada que objetar a zazen. Pero cuando lo observas desde dentro no te parece tan bueno. Crees que ahí aún falta algo. Te preguntas si de verdad estás sentado correctamente. Y eso es bueno, pues estarías loco si pensaras: “¡Mi zazen es magnífico así como es!”
Por eso dice Dôgen Zenji: “Cuando el Dharma llena tu cuerpo y tu mente, entonces adviertes que aún falta algo”.1
Zazen significa poner de manifiesto al Buda con tu cuerpo de persona corriente. Pero no has de ser consciente de ello. Un Buda del que seas consciente sólo existe en tu conciencia de persona corriente.
Siéntate como el que originalmente eres. Olvida todo aquello a lo que en esta vida te has ido habituando. En zazen tu karma no juega ningún papel. La liberación que zazen representa es la liberación de tu karma.

  1. Frase extraída del Shôbôgenzô Genjôkoan, o Actualización de la Verdad Universal.
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36. En el momento en que te separas del resto del universo empiezas a ir a la deriva.

KODO SAWAKI

Extracto del libro ¡El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos!

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por Javier Fernández Retenaga,

revisada y anotada por Dokushô Villalba en Mayo 2012

Publicado por la Comunidad Budista Soto Zen


Con tus constantes gimoteos no consigues más que afligirte. Es hora de que alises las arrugas de tu corazón y simplemente te sientes durante media hora: ¡haz borrón y cuenta nueva! Así, a la luz de la verdad original, te encontrarás con tu auténtico rostro.
El secreto de las artes marciales japonesas consiste en no dejarse ofuscar por el intelecto. En estas artes se alcanza la perfección cuando la mente, en un perfecto equilibrio de tensión, gravedad y compostura, no deja al descubierto ningún punto débil y sus vibraciones coinciden exactamente con las del universo. En tales momentos no existe ninguna brecha entre el cielo y la tierra y eres por completo tú mismo. En pocas palabras: estás en samadhi.
A la entrada de este zendo1 hay colgada una caligrafía que dice: “Mirador con vistas al universo”. En zazen puedes contemplar todo el paisaje cósmico. Eso significa que tú desapareces dentro del universo. Por eso es importante que te olvides de ti. Si consideras tus propios asuntos como lo más importante que hay, te separarás de la totalidad de las cosas y te precipitarás en lo más hondo del infierno. Tu deriva empieza en el momento en que te separas del resto del universo. Tus asuntos privados te parecen tan importantes sólo porque te niegas a comprender que nada te separa del resto del universo.
La luz de Amitabha Buda2 ilumina cielo y tierra. ¿Qué es lo que arroja sombras sobre esa luz? ¡Sólo tu ambicioso afán por hacer tuya la iluminación!
“El santo o el sabio no tiene ningún yo, pues no hay ningún lugar que esté separado de él. Comparte sus raíces con el cielo y la tierra, su cuerpo es el cuerpo de las diez mil cosas”3. A todo el mundo le gustan palabras tan bellas como éstas. Pero lo importante es que te liberes de esas opiniones de persona corriente que te separan de la realidad de las cosas. Tienes que ablandar tu testarudez para recuperar una mente recta y flexible.
Practicar zazen significa renunciar a tu yo personal. En zazen te tomas vacaciones de tus asuntos privados. Sólo cuando dejes de ocuparte de tus asuntos privados comprenderás que eres uno con el universo. Mientras no quieras comprenderlo y sólo te preocupes de tu propio saco de carne, ni todo el dinero del mundo, ni tus estudios académicos, ni siquiera años de práctica de zazen te ayudarán.
Los seres sufrientes corren tras las cosas sin conocerse a sí mismos. Es el error de pensar que las cosas existen separadas de nosotros, en eso consiste nuestra ilusión. En realidad todas las cosas del universo están ligadas indisolublemente. Puesto que soy uno con el universo, todo lo que se encuentra ante mí es una forma de mí mismo.
Vivir sin ego4 significa olvidarse de sí mismo. Desaparece así la sutura entre ti y las cosas, y aquello que tomabas por “ti mismo” se expande sin límites.
Contempla por una vez el mundo dando un giro de 180 grados a tu perspectiva habitual. De esta manera sintonizas tu cuerpo en la frecuencia del universo. Vive con el universo, muere con el universo. Si eres uno con el universo, tu nacimiento no es realmente tu nacimiento ni tu muerte es realmente tu muerte.
No podemos ser conscientes del hecho de que somos uno con el universo, ni podemos comprenderlo. Y, sin embargo, vivir nuestra vida firmemente asentada en este hecho es nuestra tarea más grande como seres humanos.
El hecho de que compartes raíces con las diez mil cosas del mundo no se presentará ante tu conciencia. Si pudiera presentarse ante tu conciencia, quedarías fuera de la unidad, te desligarías de las cosas. Lo que sucede es que no tenemos otra manera de expresar el hecho de que las cosas son como son.

La luz de la sabiduría no es algo que puedas percibir, pues la percepción misma es la luz de la sabiduría.
El auténtico yo no es una parte de tu conciencia. Cuando eres consciente de ti mismo, lo eres únicamente porque te comparas con los demás. Pero al igual que no eres consciente de ti cuando duermes, de la misma manera tampoco eres ahora consciente de tu verdadero yo. Pero que no puedas verlo o entenderlo no significa que no seas uno con él. En zazen eres realmente uno contigo mismo.
Sujeto y objeto, yo y tú, zazen y satori: todos estos objetos de nuestra mente discriminadora nada tienen que ver con el zen. Se trata de que seas totalmente uno con zazen.
Ser uno en zazen significa que tú mismo, a ti mismo, por medio de ti mismo, te vuelves tú mismo. Por eso no puedes hacer de zazen un objeto de tu conciencia.
Afirmar que has obtenido el satori o que te has transformado de esta o aquella manera es como si dijeras: “¡Mira qué profundamente duermo ahora!” Una vez me quedé dormido en la peluquería. El peluquero me dijo después que tenía una expresión muy dulce mientras dormía. Quería yo verlo con mis propios ojos y decidí colocar un espejo junto a la cama para poder echar una mirada furtiva a mi rostro durante el sueño. Comprobé que eso no funcionaba. Cuando de verdad duermes no sabes que duermes: eres uno con el sueño.

Tengas los satoris que tengas, no te esfuerces en retenerlos en la memoria. Tienes que dejar que el viento se lleve las hojas que caen del árbol y tienes de permitir que el canto del pájaro desaparezca entre las nubes.
Zazen es la cosa más natural del mundo. El satori es totalmente transparente, en él no hay nada que asir.
Cuando practicas zazen no debe quedar ni un resto de zazen. Es esencial que la propia práctica desaparezca en tu práctica. Cuando el regusto a zazen se ha disuelto por completo, tu práctica es al fin natural, sobria y cabal.
Que las cosas son como son significa que en el universo no hay la menor elaboración ni ornamentación.
Los Budas y Patriarcas no han practicado zazen. Los Budas y Patriarcas han sido practicados por zazen. Este punto es importante: no debes hacer zazen, has de ser hecho por zazen. No sabes cómo, pero zazen simplemente lo hace. Zazen hace zazen y tú no puedes evitarlo.
Zazen hace tabula rasa con todo. Pero eso no lo vemos con nuestros ojos, lo vemos con los ojos de zazen. No hay palabras para el mundo que ves con los ojos de zazen: es el mundo verdadero. También el yo que ves con los ojos de zazen escapa a cualquier descripción: es tu yo verdadero.

  1. Zendo, en jap., es la sala de meditación de los templos zen. También es llamada sodo, o dojo.
  2. Amitabha Buda es el Buda de la Tierra Pura, la luz del corazón que aparece en cada uno de nosotros cuando nos hemos depurado de las emociones y de los puntos de vista aflictivos.
  3. Expresión atribuida al monje chino Jo Hoshi (318-414).
  4. Sin ego o no-ego, muga, en jap
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35. No hay ningún problema que no se resuelva tan pronto prescindes de ti mismo.

KODO SAWAKI

Extracto del libro ¡El Zen es la mayor patraña de todos los tiempos!

La presente obra ha sido traducida desde el alemán por Javier Fernández Retenaga,

revisada y anotada por Dokushô Villalba en Mayo 2012

Publicado por la Comunidad Budista Soto Zen


Ten cuidado de no confundir el estado de embriaguez en el que te sientes seguro y feliz con la confianza básica1. ¿Te sientes bien mientras haces zazen? ¡No te creas que esa “agradable sensación” es samadhi! Es la misma ilusión que te envuelve cuando de alguna manera te sientes seguro y feliz. La verdadera enseñanza del Buda empieza en el momento en que despiertas de esa embriaguez. Para muchos “religiosos” esa embriaguez representa una fuente de ingresos nada despreciable. Por eso a ninguno se le pasa por la cabeza decir lo que acabo de decir.
Lo que tomas por “sublime” no es más que una forma de embriaguez. Con la enseñanza del Buda que aquí predico quiero ayudarte a despertar de ella. No es de extrañar que yo no te parezca “sublime”.
Vivir en el estado de confianza básica significa ir más allá del pensamiento discriminador y no dejarte arrastrar por tus opiniones y deseos. En otras palabras: significa confiar en lo que realmente eres.
Prestas atención a cualquier señuelo que se balancee ante tus narices: son fabricaciones de tu conciencia. Déjate ya de esas niñerías. Has de salir totalmente de ti mismo y contemplarte con los ojos del mundo. Obsérvate con los ojos de la montaña: la montaña no te elogia, no te censura y tampoco te saca la lengua.
La luna te observa: por mucho que trates de ocultarte en este mundo, tus secretos saldrán a la luz.
Tu vida será impecable y justa cuando tomes conciencia de la caducidad de las cosas. Dejarás de matar el tiempo y de engañarte a ti mismo. No engañarse a sí mismo significa llevar una vida religiosa: sin doble moral, transparente, una con el universo.
El estado de confianza básica es espíritu puro, espíritu transparente, un espíritu tan claro como el cielo.
Zazen significa volverse transparente. En ningún lado te enfrentarás contigo mismo tan implacablemente como en zazen. En ti verás ahí lo que preferirías no ver. Y cuanto más puro sea tu zazen, más transparente te volverás a ti mismo. Cuanto más transparente te vuelvas, con mayor claridad aparecerán ante tu vista tus facetas más turbias. Practica zazen sólo cuando quieras realmente conocerte a ti mismo.

Debes practicar zazen en medio de tus ilusiones. Zazen arroja la luz de la verdad sobre ti, que estás extraviado. Aun en medio de tus ilusiones, el Buda te envuelve, y cuanto más claramente veas al Buda, más claramente advertirás hasta qué punto te ves atrapado por tus ilusiones y de qué manera miserable vives en realidad tu vida. Confianza significa hacerse cargo, conocerse calladamente a uno mismo.
Piensa por un momento cómo afectaría a tu conducta que Dios observara todo lo que haces. Tener una religión significa observar nítidamente tu vida de esta manera. Obsérvate con los ojos de Dios: sentirás arrepentimiento.
Arrepentirse significa negarse por completo a uno mismo y vivir sin ego alguno. De esta manera te fundirás con el universo; esto es, estarás totalmente unido al Buda.
Rezar no significa pedirle a Dios un lugar en el paraíso o esperar algo como el satori. En un autentico rezo no aparece por ningún lado ese mendigo que anida en tu corazón y que te tira continuamente de la manga para pedirte esto o aquello. Tus rezos no pueden surgir de tus deseos y esperanzas personales. Un rezo auténtico brota de aquello que compartes con las diez mil cosas del cielo y la tierra. Ese rezo te une totalmente a lo ilimitado, como una garza blanca que se posa en la nieve2.

Cuando nos postramos en un gesto de veneración al Buda, no contemplamos ahí al Buda como a alguien externo al que dirigimos nuestras súplicas. La verdadera veneración que le profesamos al Buda ha de manifestarse en nuestra vida diaria: tenemos que llevar a Buda en nuestras entrañas. Esto quiere decir que tienes que fundirte con Buda. Entonces no hay ya ni “tú” ni “Buda”.
Cuando dos personas hacen una mutua inclinación de cabeza, esto significa que le dan un pequeño descanso a su ego. A la inversa, significa también que para inclinar la cabeza ante alguien hemos de darle un pequeño descanso a nuestro ego. En el momento en el que dos personas se reverencian así, se unifican totalmente. Tanto el que se inclina como el que acoge ese gesto de reverencia van más allá del marco de sus sentimientos de persona corriente.
Lo más importante en la vida es vivir con respeto. Incluso tus problemas familiares desaparecerán si tan sólo por una vez tratas durante diez días de mostrar respeto por el otro.
Vivir en el estado de confianza básica significa hacer una pausa. Todo el mundo se deshace en lágrimas o estalla en risas: tienes que tomarte un descanso de eso. Si llegas al enfrentamiento es porque te obstinas en mantener tu punto de vista personal. Si dejas de aferrarte a la idea de “ti mismo”, también se disolverán todos tus problemas. Ser no-mente3 significa simplemente prescindir de uno mismo. No hay ningún problema en tu vida que no se resuelva tan pronto como prescindes de ti mismo.

  1. “Confianza básica” es la traducción del japonés 信 shin (xìn, en chino), como en el título de la obra Shin Jin Mei, (Xìn Xîn Ming, en chino), que puede ser traducido como Canto a la Confianza Básica.
  2. Hace referencia al poema de Hokyô Zan Mai (El Samadhi del Espejo Precioso), del maestro chan chino Dongshan Liangjie (jap. Tôzan Ryôkai): “La nieve blanca se amontona en la planicie de plata. La luz de la luna envuelve la garza blanca”. Expresa la fusión con el Todo, el estado de Unidad no-dual.
  3. “No mente”, mushin en jap. Un estado de conciencia relacionado con fushiryo, “no pensamiento”.
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La relevancia de la producción editorial budista en la visibilización del budismo en España (2)

Segunda entrega

Extracto del artículo “La relevancia de la producción editorial budista en la visibilización del budismo en España”, de Francisco Díez de Velasco, publicada en la revista Éndoxa, Serie Filosóficas, nº 42, 2018, pp. 69-136, UNED, Madrid.

Fuente: https://revistas.uned.es/index.php/endoxa/article/view/21487

LA RELEVANCIA DE LA PRODUCCIÓN
EDITORIAL BUDISTA EN LA VISIBILIZACIÓN
DEL BUDISMO EN ESPAÑA

THE RELEVANCE OF BUDDHIST EDITORIAL
PRODUCTION IN THE VISIBILITY OF BUDDHISM
IN SPAIN
Francisco DIEZ DE VELASCO

Universidad de La Laguna*

Publicado en ÉNDOXA: Series Filosóficas, n.º 42, 2018, pp. 69 -136. UNED, Madrid

 

 

 

3. La relevancia de las editoriales confesionales budistas

Hemos visto hasta ahora al budismo como propuesta en editoriales de espectro general. Si obviamos las que incluyen solo algunos títulos de modo esporádico, hay cuatro tipos principales de orientaciones editoriales entre las que tienen un catálogo de libros budistas de cierta relevancia (rondando o superando el 10% de su producción). La más antigua consistió en incluir al budismo y muy especialmente el tibetano, por su prestigio en el que no fue secundaria la importancia que se le dio en la Sociedad Teosófica, como ingrediente de catálogos centrados en el esoterismo, como ejemplifica la editorial Cárcamo o la primera etapa de la editorial Martínez Roca. También en el pasado, la apuesta por la contracultura en las orientaciones de algunas editoriales llevó a la inclusión en sus catálogos de obras del budismo zen. Ambas tendencias han convergido en el mantenimiento en épocas más recientes del budismo en editoriales que se han orientado hacia la autoayuda y las terapias alternativas. La cuarta orientación tiene que ver con editoriales que incluyen el orientalismo entre sus intereses y en las que el budismo resulta un ingrediente destacado, siendo el mejor ejemplo la editorial Kairós, por lo extenso de su catálogo, pero también Paidós, entre otras.

Hay un segundo conjunto de editoriales, poco numeroso, que agruparía las que tienen un catálogo de obras budistas que representa la casi totalidad de sus fondos, hemos citado ya a tres de ellas, Dipankara, Rigden e Imagina. La primera fue una editorial con un catálogo exclusivamente dedicado a temas budistas, y que publicó entre 2010 y 2012 una quincena de libros tanto en catalán como en castellano destacando autores como Sogyal Rinpoché (2011), ftondup Tulku (2010) sobre los gtermas tibetanos, con textos clásicos (Tsang Nyon Heruka, 2012b) o Zhang (2011) sobre el ch’an. Rigden publicó a Khenpo Tsultrim Gya- mtso (2007) y a la ya citada Pema Chödron (2012). Imagina es una editorial que se ha centrado casi exclusivamente en publicar libros del budismo tibetano en un catálogo con una veintena larga de obras publicadas entre 1997 y 2006 en el que se incluyen lamas de gran renombre como el primer Jamgön Kongtrül (1997a- c), el XII Drukpa (2000), Dilgo Kyentse Rinpoché (1998a-b; 2005), Guendune Rinpoché (1997; 1999), Gyetrul Jigme Norbou (1997; 1998), Patrul Rinpoché (1999), Bokar Rinpoché (2005) o también el actual Dalai Lama (1999d), así como obras tibetanas traducidas como las de Iñaki Preciado (1998; 2000), o a autores occidentales como los antes citados Ösel Tendzin (2004) o Pema Chödron (2004), y Grasdorff (2005), con una monografía sobre el Panchen Lama o, más allá de lo tibetano, un libro sobre el vipassana de Larry Rosenberg (2005). A pesar de presentar un catálogo notable, con muchos autores que coinciden con editoriales de grupos budistas como Dharma, Amara o Chabsel, Imagina es una propuesta editorial que no se relaciona de modo directo con ningún grupo budista en concreto y mezcla maestros de orientaciones diferentes en la línea del movimiento rimé tibetano y su apuesta por la confluencia entre escuelas y linajes.

Lo contrario ocurre con las editoriales que ahora repasaremos, que tienen directa o cercana relación con algún grupo o red budista con presencia en nuestro país. Con anterioridad hemos citado algunas de las que han producido libros de modo esporádico, y los editaban bajo la denominación del propio grupo. Lo ha hecho la Comunidad Budista Soto Zen (Villalba, 1997; Sawaki, 2012), el templo Seikyuji (Triet, 2002) o lo está haciendo el dojo Kannon de Barcelona (Salas, 2016; 2017a), pero se trata de una labor que no ha solido exceder alguna primera tentativa. En esta misma línea están intentos de edición por colectivos budistas como la Coordinadora Catalana d’Entitats Budistes que ha publicado un único libro, cuyo autor ha sido Basili Llorca (2009), la Fundació Casa del Tibet que ha publicado un opúsculo del Dalai Lama (2007a) en tres idiomas o la publicación por sus seguidores de la obra autobiográfica de Nydahl (1989), el líder de la red mundial Diamond Way que regenta en España una veintena de centros de meditación además del monasterio Karma Guen en Vélez Málaga o el estupa de Benalmádena.

Pero ahora repasaremos el siguiente paso, cuando los primeros intentos fructifican en la conformación de catálogos que terminan alcanzando decenas de títulos. En ocasiones llegan a desbordar los límites de sus propios linajes y orientaciones e incluyen obras budistas de espectro general. Hay dos ejemplos que destacaremos, que además se han de asociar a personas cuya implicación en la labor editorial ha determinado el éxito de las propuestas: las editoriales Dharma y Amara.

La Fundación para Preservar la Tradición Mahayana (FPTM), es uno de los colectivos budistas con presencia más temprana en España, que parte de la visita a Ibiza de los lamas Yeshé y Zopa en 1977, y que cuenta con una decena de cen- tros, entre los que destaca Osel Ling, en la Alpujarra granadina, donde se gestó uno de los episodios más notables del budismo español, que fue el reconocimiento del español Osel Hita como reencarnación del lama Yeshé y que fue narrado por su madre (Torres, 1994, más datos en Mackenzie-Tenzin Palmo-, 1989; 1998, otro trabajo suyo en RBA: Mackenzie, 2000)1. La FPTM se relaciona con la editorial budista más importante y con un catálogo más nutrido y de presencia más antigua y continuada de España: ediciones Dharma. Se fundó en 1982 y has- ta su fallecimiento Xavi Alongina (1952-2017) la dirigió y le imprimió la línea editorial y promovió su éxito. El catálogo, que ronda los 150 títulos, incluye un buen número de obras de los lamas y maestros de orientación gelugpa o asociados al linaje y las enseñanzas de la FPTM. Empezó publicando una entrevista al actual Dalai Lama (1982b) con la que se inauguró la editorial e incluye casi una quincena de sus obras que van desde opúsculos (Dalai Lama, 1987; 1990a-b; 2004h), como su discurso de recepción del Premio Nobel (Dalai Lama, 1990a) o la publicación de su reunión con científicos (Dalai Lama, 1990b), a trabajos de gran envergadura como un texto preparatorio de la iniciación de Kalachakra que llevó a cabo en Barcelona (Dalai Lama, 1994a) y desde comentarios de textos clásicos (Dalai Lama, 1996b; 1998f; 2003c) a recientes reflexiones sobre el futuro (Dalai Lama, 2016b), añadiéndose obras más generales sobre la com- pasión, la disciplina mental o la historia tibetana (Dalai Lama, 1994c-d; 2005b; 2007a). Pero es el esfuerzo de publicación de las obras de los lamas fundadores de la FPMT el que más libros ha producido. Aparecen tanto la reedición del primer libro en español, obra de ambos (Yeshé y Zopa, 1991), como quince libros del primero, recopilando en ocasiones enseñanzas impartidas en nuestro país (Yeshé, 1988a-b; 1989; 1993; 1995; 1996; 2000; 2001; 2003; 2005; 2008; 2009; 2013; 2014; 2016) y otros tantos del segundo (Zopa, 1989; 1994; 1995; 1999; 2001; 2009; 2010; 2011; 2012a; 2013c; 2014a; 2015; 2016). Se añaden obras de los principales lamas que han venido a España en el contexto de la labor de la FPTM como Song Rinpoché (1989) o Gueshe Jampel Senghe (Senghe 1984); que residieron en España como Gueshe Tempa Dhargey (1990), o que viven en nuestro país como Gueshe Lobsang Tsultrim (Tsultrim, 1988; 1991a-b; 1999; 2001; 2011), que es el lama que más tiempo lleva en España (Alongina, 1999; Mínguez, 2006), aunque se haya apartado de la FPTM y haya creado un grupo propio, Tara, con sede en Barcelona (donde ha publicado materiales audiovisuales de sus enseñanzas). Especial mención merece Gueshe Tamding Gyatso con dos obras en ediciones Dharma (Gyatso, 2005, 2015a), aunque sea la editorial Amara y en la actualidad la Fundación Chu Sup Tsang las que hayan publicado principalmente la obra de este lama, que vivió muchos años en España y que en su autobiografía en español (no así en su versión tibetana) se nombra como un «lama español nacido en el Tíbet» (Gyatso, 2015c). En Dharma se han publicado también traducciones de muchos clásicos del budismo tibetano como obras de Atisha, Tsongkapa o la vida de Marpa (Tsang Nyon Heruka, 2012b, traducida por Agustín Araque a quien se debe una introducción al budismo –Araque, 2008–). De entre los autores españoles que están o han estado asociados a la FPTM destacan las obras Juan Manzanera (1998; 2010; 2011) o los trabajos de traducción de Champa Shenpen-Jesús Revert (Champa, 2000; 2017 entre otros), de entre los extranjeros destacan el estadounidense Jonathan Landaw (1990, compilador del lama Yeshé, 1988b), el tibetano Thubten Soepa (2011) o el australiano Thubten Dondrub. Otros autores asociables a la escuela gelugpa en la que se inserta la FPTM, como Dagyap Rinpoché (2006), Jampa Tegchok (1994; 1995), la monja estadounidense Thubten Chodron (1989; 1993; 2012; también 2002 en Alianza editorial), el tibetano afincado en España Tritul Nyare Rimpoché (2009), Kathleen McDonald, Jeffrey Hopkins o Guy Newland. También en el extenso catálogo de Dharma hay autores tibetanos de otras orientaciones diferentes a la gelugpa como el actual Karmapa que reconoce el Dalai Lama (Trinle, 2014b), el Tai Situ (2017), Bokar Rinpoché (1990; 1997; 2004b), Chögyam Trungpa (2003a), Akong Rinpoché (1993), Dilgo Khyentse Rinpoché (1994; 2011), Chimed Rigdzin Rimpoché (2017) y su discípulo James Low (2010; 2013a-b), Kunzang Palden (2015) o Namkhai Norbu (1997). En menor medida han publicado a autores budistas de escuelas no tibetanas como Thich Nhat Hahn (1993a-b; 2007), Ajahn Sumedho, Nyanaponika Thera (2002), Joseph Goldstein (1995; 1998; 2009), Jack Kornfield (2000), Seung Sahn (1998), Sangharakshita (2008) o el español Saya Kunsal Kassapa (2011a), ya citado, entre otros. Además ediciones Dharma publicó la revista budista española que ha tenido un mayor impacto, Cuadernos de budismo, que tenía una periodicidad trimestral y comenzó a publicarse en 1992 y cesó en 2012 después de alcanzar 83 números y que fue la continuación de Cuadernos de meditación budista que se editó desde 1986 a 1992. Fueron elementos clave en la visibilización del budismo español y también de las novedades editoriales que reseñaban en sus páginas durante el cuarto de siglo largo en el que ambas publicaciones periódicas se mantuvieron en circulación. La FPTM en España puso en marcha en 2011 una nueva propuesta, Ediciones Mahayana, que ha publicado tanto libros para la comercialización abierta, como otros para el uso más interno y restringido (que desarrollan las oraciones que se usan en los centros y otros materiales de este tipo o prácticas que exigen iniciaciones previas), aunque todos ellos se ofrecen en su página web, que se incluye en la muy cuidada de Ediciones Dharma. Entre los libros de circulación general destacan las enseñanzas del Lama Zopa relativas a la muerte (Zopa, 2012b-c), pero también exponiendo rituales (Zopa, 2013a-b; 2014b), obras de los lamas Yeshé y Zopa (2013), textos clásicos de Shantideva (2013), del Séptimo Dalai Lama (2013) o sutras como el del Cortador Vajra o el de Tsedo.

Esta mezcla de productos editoriales abiertos y restringidos los encontramos también en otro grupo, ftubten Dargye Ling de Madrid, liderado por el lama Tsering Palden, que en sus primeros años de estancia en España (donde lleva des- de el 2000) estuvo asociado con la FPTM. En la página web del grupo se ofrece mucho material autoeditado en pdf, pero con una calidad visual casi profesional, incluyendo tanto material de acceso libre como material de acceso restringido (llamada biblioteca privada frente a la pública). Pero en 2016 han dado el paso de convertir en libro físico, bajo el amparo de una editorial propia, denominada Delam, una primera obra de su líder (Palden, 2016).

Semillero de editoriales ha sido la presencia en España de Gueshe Tamding Gyatso (Alongina, 1996), un muy notable erudito tibetano que recaló en Menor- ca en 1987, tenía la nacionalidad española y vivió en nuestro país hasta su nom- bramiento como abad del monasterio de Ganden Sartse en la India en 2001 y su muerte al año siguiente. Uno de sus discípulos, Isidro Gordi fundó una editorial budista especializada que empezó sus publicaciones monográficas al final de la década de 1980: Ediciones Amara. Supera los 60 títulos y comenzó justamente con las obras del que fue su maestro, Tamding Gyatso, del que ha publicado más de una decena de libros traducidos por él mismo y por Marta Moll (Gyat- so, 1989; 1990; 1991; 1992; 1993; 1994; 1995; 1997a-c; 1998) o publicadas a su nombre pero recopilando las enseñanzas del maestro (Gordi, 2011a; 2012; 2013b). También publica trabajos de su actual maestro, Michael Roach, del que ha publicado más de media docena de títulos (Roach, 2001; 2003a-b; 2008; 2011). Y en el pasado publicó dos obras de Gueshe Kelsang Gyatso (Kelsang, 1989; 1992) e incluso tradujo otra (Kelsang, 1983), antes de que se produjese la ruptura que Alongina (1992) denominó «tormenta en el Instituto Dharma» y que fue consecutiva a la separación de la Nueva Tradición Kadampa del budismo gelugpa y tuvo en Menorca su epicentro en España. En Amara se incluyen obras de los grandes líderes del budismo tibetano, de los actuales Dalai Lama (1996a; 1999b) y Sakya Trizin (2012), y entre los clásicos, del primer Panchen Lama (2017), pero también obras de Tsongkapa (1998) o Shantideva (1995). De entre los maestros tibetanos recientes destacan los tres libros de Gonsar Rimpoché (1994; 1996; 1999), uno de Dilgo Khyentse Rinpoché (2008), otros de Pabon- gka Rinpoché (2016), Dagyap Rinpoché (1997), Jampa Tegchok (2016), Traleg Kyagbon (2015) o Choedak Yuthok (2003). Destaca en especial la media docena de libros que han publicado del Gueshe Tashi Tsering (2006; 2007; 2009; 2010; 2012; 2016; también 2003, pero en otra editorial, Amaranto, con sus memorias) o del británico Janpa ftaye (2009). Más allá de los libros de budismo tibetano el catálogo incluye al maestro tailandés Ajahn Buddhadasa (2008; 2012) o el primer libro de Stephen Batchelor (2000) traducido a nuestra lengua. Hay que añadir también la decena de libros propios que en su editorial ha publicado Isidro Gordi (1994; 2004; 2007; 2008; 2009; 2011b; 2013a; 2016), muy centrados en la meditación (y el más reciente nombrandolo mindfulness), que se añaden a los antes citados (Gordi, 2011a; 2012; 2013b) de exposición de las enseñanzas de su maestro Tamding Gyatso.

Justamente ha tomado el relevo de Amara en la publicación de las obras de Gueshe Tamding Gyatso la editorial de la Fundación Chu Sup Tsang. Forma parte de la red Ganden Chöling, una de las más activas en nuestro país en la actualidad y aglutina una veintena de centros y el monasterio Chu Sup Tsang en la provincia de Orense. La editorial ha coordinado los esfuerzos previos que se materializaron en publicaciones de uso interno y en revistas de difusión res- tringida como La luz del Dharma o Ganden. Hay publicada una treintena de títulos desde 2010 en que comenzaron publicando libros del actual líder del grupo, Tenzing Tamding, sobrino de Tamding Gyatso. Se incluyen los textos de las enseñanzas anuales en la sede de la fundación (Tenzing, 2010; 2011; 2012a; 2013a; 2014a; 2015a; 2016a; 2017a), comentarios de textos clásicos (Tenzing, 2012b-c), obras sobre la felicidad (con ediciones también en inglés y alemán: Tenzing, 2014c; 2015c; 2016c-d; 2017d), la muerte y la salud (Tenzing, 2008 -en otra editorial-; 2014b; 2014d; 2016b; 2015b), y rituales y cuestiones gene- rales (Tenzing, 2013b-c; 2015d; 2017b-c). Además de las obras de Tamding Gyatso (2013a-c; 2014; 2015b-c), de las que han publicado media docena entre las que destaca la ya citada autobiografía, hay que citar los trabajos de otro de los lamas del grupo, Tritul Nyare Rimpoché, (2016; 2017), vicepresidente de la Fundación y lama residente del Centro Chakrasamvara de Sevilla. Fuera de los tres maestros del grupo han publicado en la editorial el texto de las conferencias que desarrolló en el monasterio de la fundación el maestro del budismo chan Fan Ta Shi Yuan traducidas por Tenzing Tamding (Yuan, 2012).

Tras la separación en Menorca de los seguidores de Gueshe Kelsang Gyatso del grupo de Tamding Gyatso y la apuesta de los primeros por desarrollar la red de la Nueva Tradición Kadampa en España, este colectivo se dotó de una editorial propia, ftarpa, la tercera editorial que surge del semillero que fue el grupo de Menorca que lideraba Tamding Gyatso. En este caso la labor de publi- cación está centrada en las traducciones al español, que llegan a la treintena, de las obras del líder del colectivo, Gueshe Kelsang Gyatso (1993; 1994; 1995a-b; 1996a-b; 1998; 1999; 2001a-b; 2003; 2004; 2005; 2006a-b; 2007; 2008; 2009; 2010; 2011a-b; 2013a-e; 2014; 2016; 2017a-b, con múltiples reediciones y en algún caso retomando obras previamente publicadas en otras editoriales como Kelsang, 1988 o 1991), aunque también han publicado el clásico de Shantideva (2004). ftarpa ofrece títulos al alcance de cualquier lector sobre temas que en otras escuelas del budismo tibetano se estiman enseñanzas que se transmiten solo cuando se ha alcanzado un nivel de práctica y compromiso contrastados y por tanto no se ofrecen con un acceso no restringido. Estas obras son la base para los programas de estudio que organiza el grupo para sus seguidores y muchos de ellos se ofrecen también en e-book y como folletos para prácticas específicas. También han publicado, en la línea seguida por la Nueva Tradición Kadampa desde su sede central de Gran Bretaña, un libro muy crítico con el actual Dalai Lama (Western Shugden Society, 2010).

Otra editorial budista española es Chabsöl/Chabsel, que depende del monas- terio Dag Shang Kagyu, ubicado en Panillo, Graus, Huesca, y que es el centro de una de las redes del budismo kagyupa más estructuradas en nuestro país y que fundó el gran maestro Kalu Rinpoché, del que han publicado cinco obras (Kalu, 2003; 2006; 2011a-b; 2012). También han publicado un libro del actual abad del monasterio, el lama butanés Drubgyu Tenpa (2012). Se añaden también una quincena de títulos que se suelen inscribir en la línea de la escuela karma kagyu y shangpa kagyu (Riggs, 2005 sobre los maestros de este linaje) entre los que destaca Bokar Rinpoché del que han publicado seis libros siendo la editorial en la que más títulos suyos se ofrecen (Bokar, 2004a-c; 2006; 2007; 2010; 2016) y le siguen la editorial Dharma (Bokar, 1990; 1997; 2004b), la editorial Imagina (Bokar, 2005), ediciones B (Bokar, 1998) y una editorial que solo generó un libro (Bokar, 1995) y llevaba el muy simbólico nombre de La auspiciosa roca blanca, y se asociaba con los seguidores de Kalu Rinpoché (a quien se dedica el libro). En Chabsel se han publicado también obras de maestros y maestras que suelen visitar el lugar. Resulta muy interesante la actividad de de Khandro Rinpoché (Khandro, 2010), que evidencia el magisterio que las mujeres están tomando en el budis- mo occidental, en el que la ya citada Pema Chödron es también ejemplar2. En general en el catálogo contamos tanto con obras clásicas como la de Gampopa (2009) o Shantideva (2009), como de autores tibetanos como Jamgön Kong- trül (2017), Dzigar Kongtrül (2015), Gyetrul Jigme Norbou (2003), ftrangu Rinpoché (2014), Khenpo Tsultrim Gyamtso (2006b; 2006c; 2012; también 2006a en Dharma), del francés Cheuky Sengue-François Jacquemart (2007a-b), del ya citado Lama Djinpa-Borja de Arquer (2009) o de Michaela Haas (2015), además, en acceso retringido hay otras obras entre las que destaca la de Karma Sönam Chöpel-Xavier Artigas (1995) narrando los años de fundación del monas- terio y la implicación de su fundador Kalu Rinpoché en ellos.

La red Samye Dzong, ya citada, que surgió de las visitas de Akong Rin- poché a España, no regenta una editorial al modo de las que hemos repasado hasta ahora, pero se han embarcado en producciones editoriales ocasionales. En 1983 publicaron tres obras del Tai Situ (1983a-c) y una de ftrangu Rinpoché (1983) en un sello propio (Asociación Dagpo-Samye Dzong) y en 2012 y en el sello Kagyu Samye Dzong Barcelona, publicaron una obra del cabeza del linaje, el Karmapa que el grupo reconoce (Trinle, 2012), o también han propiciado (Trinle, 2008) o influido en la impresión de otra (Trinle, 2014a), además de una obra de Jamgön Kongtrul (2014) que publicaron en la Fundación Rokpa, que dirigía Akong Rinpoché y centralizaba el grupo. Se trata de obras muy centradas en el culto y sus detalles y se difunden principalmente entre los miembros del colectivo.

Hasta ahora hemos repasado editoriales de grupos del budismo tibetano, pero también otras orientaciones budistas han invertido en este tipo de proyectos. Uno de ellos, que se suele enmarcar en el nuevo budismo y lo forman seguidores occidentales y que en el pasado regentó un proyecto editorial ha sido la Comuni- dad Budista Triratna (antes denominada Amigos de la Orden Budista Occiden- tal). Transformaron en 2010 la editorial Tres Joyas en una librería budista online (www.librosbudistas.com), en la que además de vender publicaciones budistas, ofrecen un buen número de obras descargables desde internet, en particular del británico Sangharakshita (Dennis Philip Edward Lingwood), fundador del colec- tivo internacional, además de incluir textos del budismo antiguo, de maestros contemporáneos e incluso rarezas como un facsímil del poema Buddha que escri- bió Federico García Lorca en su juventud. Entre 1993 y 2010 publicaron como Tres Joyas editores/Triratna principalmente obras de Sangharakshita (1993a-b; 1994a-c; 2011a-c; 2012) o de miembros del grupo como Chris Pauling (1993), Nagabodhi (1993), Suvajra (1994) o Paramananda (2010), pero también edita- ron a un notable y controvertido representante del budismo occidental, el Lama Anagarika Govinda-Ernst Hoffman (2001), del que se han publicado más obras en otras editoriales3 o a Zubieta (2001).

Ediciones Civilización Global es la editorial del grupo Soka Gakkai en España, uno de los colectivos que derivan del budismo puesto en marcha en Japón por Nichiren. Publica desde 2005 la revista mensual Civilización Global (antes, desde 1997, se titulaba Visión Global y previamente se llamaba De la victoria, y comenzó a publicarse en 1993 tras la separación entre Soka Gakkai y el grupo Nichiren Shoshu) y también las anuales Ensayos de Budismo y Budismo en diálogo desde 2011. Se ha centrado en la traducción de libros del líder del grupo, Daisa- ku Ikeda (2008b; 2010b; 2015b; 2016b; 2017b), que además ha sido publicado en diversas editoriales generalistas (Ikeda, 1982; 1988; 1990), destacando sus conversaciones con diversos líderes occidentales. De Ikeda resultan notables sus propuestas de paz que cada año desde 1983 realiza a finales del mes de enero, y cuya traducción al español desde 2008 se realiza en nuestro país (Ikeda, 2008a; 2009; 2010a; 2011; 2012; 2013; 2014; 2015a; 2016a; 2017a). Con anterioridad, Soka Gakkai España, con un sello editorial homónimo, publicaba obras de trabajo para el grupo y también de Ikeda (1996; 1998), incluida la serie titulada La nueva revolución humana (Ikeda, 2003, en cuyo volumen 5-6 se incluye el relato de la visita de Ikeda a España en 1961). Antes de la separación de Nichiren Shoshu publicaron la introducción al budismo de Kirimura (1990). De Nichiren han editado la liturgia (Nichiren, 2013) a la que se añade la coedición con la editorial Herder de los escritos de Nichiren, bajo la supervisión de Carlos Rubio (Nichiren, 2008). Este tipo de coediciones entre editoriales de perfil católico y colectivos que se asientan en la formulación que propuso Nichiren la tenemos también en el caso de la editorial Sígueme que con Kosei Publishing han publi- cado una versión al español del Sutra del Loto4 que ha traducido el jesuita Juan Masià (2009), de quien contamos con diversos trabajos sobre el budismo en editoriales católicas como SM, Sal Terrae, PPC, Desclée de Brouwer o Sígueme (Masià, 1996; 1997; 1998; 2003; 2006; 2007a-b). También en Sígueme publi- caron una obra de Niwano (2013), el primer presidente del grupo Rissho Kosei Kai, la célebre reflexión seminal sobre budismo y cristianismo de Henri de Lubac (2006) o el no menos célebre trabajo de Nishida (2006) sobre la nada5.

El budismo del sur, menos institucionalizado en España que las propuestas japonesas o tibetanas, tiene también un proyecto editorial en nuestro país. Se trata de la Asociación Hispana de Buddhismo que bajo la dirección de Ricardo Guerrero (que se ha encargado también del papel de traducción) está publican- do libros de algunos maestros de esta tradición como Nandisena (2012), Bodhi (2016), Narada (2016) o Dhammasami (2013), pero también de un maestro del chan (Shi Dayuan, 2015). Están optando también, como hemos visto en otros casos (en especial con ftarpa), por el libro electrónico, que se configura como una apuesta de futuro que probablemente hará que muchos otros grupos, que hasta ahora han optado por autoediciones de difusión restringida, los puedan abrir a un horizonte de lectores mucho menos limitado como es el que permite esta tecnología de difusión editorial que multiplicará la visibilización del budismo.


* Catedrático de Universidad. Instituto de Ciencias Políticas y Sociales. Universidad de La Laguna (Canarias). Email: fradive@ull.edu.es; ORCID: 0000-0002-9913-4580. Este trabajo se inserta en el Proyecto de investigación Bases teóricas y metodológicas para el estudio de la diversidad religiosa y las minorías religiosas en España (HAR2016-75173-P) del MINECO/
MICINN, 2017-2020 y en el programa María Rosa Alonso de ayudas a la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales del Cabildo de Tenerife (2018-2019). Utiliza materiales generados como resultado del contrato de investigación «Budismo en España» entre la Fun-
dación Pluralismo y Convivencia (Madrid, España) y la Universidad de La Laguna. Este artículo pone al día y desarrolla de modo sistemático algunos argumentos y planteamientos expuestos en Díez de Velasco, 2013: 98-108 y 2018: 77-83.

  1. RBA tiene otros autores budistas en catálogo como Les Kaye (2001) y muchas reediciones de obras previamente publicadas del Dalai Lama, de Deshimaru (1994b; 2003b), de Daisetz Teitaro Suzuki, Alan Watts, Trungpa, Merton o ftich Nhat Hahn, entre otros.
  2. Resultan interesantes los libros de Rita Gross, 2005, discípula de Khandro Rinpoché, o de Sylvia Wetzel, 2002, que empezó con el Lama Yeshé.
  3. En Eyras tenemos Govinda, 1980; 1981a-b (1992 en la editorial Heptada), se trató de una editorial en la que también han publicado otros occidentales como Nyanaponika ftera- Siegmund Feniger (1982) o John Blofeld (1982 para su biografía)
  4. Soka Gakkai también ha publicado una traducción del Sutra del loto en 2014.
  5. En Herder hay también un trabajo de Ueda (2004) y otro de Nishitani (1999) sobre el vacío, clave en la reflexión budista que permea los planteamientos de la Escuela de Kioto y también un libro de Heisig (2002) sobre la escuela y otro sobre Jesús y el budismo (Heisig, 2007), interesan las reflexiones de este autor en diálogo con Raquel Bouso (2008; 2012) sobre el zen y en general el libro de Amador Vega sobre el tema (Vega, 2002). Herder ha publicado también un libro de Marco Pallis (1986)
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