Por Jaime Nakamura

 

Las mejores fuentes de que disponemos para la historia de Bodhagaya son los cuadernos de viaje de los monjes chinos. En su cuaderno de viaje (Fa-hsien chuan), Fa-hsien (340?-420?) lo describe como sigue: “Desde aquí (una cueva de la montaña al norte de la antigua ciudad de Rajagriha), yendo cuatro yojanas hacia el oeste, llegamos a la ciudad de Gaya. Aquí de nuevo todo en la ciudad estaba desolado. Siguiendo veinte li hacia el sur, llegamos a un lugar donde el Bodhisatva practicó durante seis años la austeridad. Aquí había un bosque. Yendo tres li hacia el oeste, llegamos al lugar en el que el Buda se había bañado y salido del estanque asiendo la rama de un árbol que había sido doblada hacia abajo por un deva.

Dos li hacia el norte estaba el lugar donde las chicas Gramika dieron al Buda gachas de arroz hechas con leche. Dos li más hacia el norte estaba el lugar donde el Buda, sentado en una roca debajo de un gran árbol encarado al este, comió las gachas. Actualmente, el árbol y la roca todavía están ahí. La roca es algo inferior en anchura y longitud a seis pies y tiene aproximadamente dos pies de altura. En la India Central no hay extremos de calor y frío, por lo que se dice que algunos árboles viven durante algunos milenios, hasta diez mil años.

“(Yendo) media yojana hacia el noreste, (nosotros) llegamos a un cueva en la roca, en la que entró el Bodhisatva y se sentó en la postura del loto encarado hacia el oeste, diciéndose a sí mismo que si debía alcanzar la iluminación, que surgiera, entonces, algún signo sobrenatural. (Entonces) en la pared de la roca (en la cueva) apareció, sin ningún tipo de duda, la sombra de un Buda, de aproximadamente un metro de altura, y todavía hoy está claro”.

“En esa época, el cielo y la tierra se movieron mucho y las deidades celestiales dijeron: ‘Este no es el lugar de iluminación de los Budas pasados y futuros. Debajo del árbol asvattha, a tan solo media yojana de aquí hacia el suroeste, se encuentra el lugar de iluminación de los Budas del pasado y del futuro.’ Cuando habían acabado de hablar, guiaron el camino, cantando. Consecuentemente, el Bodhisatva se levantó y los siguió. A treinta pasos del árbol, un deva le dio un poco de hierba kusa. Lo recibió. Quince pasos más allá, quinientos pájaros azules vinieron volando, dibujaron tres veces un círculo a su alrededor, y se marcharon volando. El Bodhisatva siguió hasta el árbol asvattha, extendió la hierba kusa y se sentó encarado al este. Entonces, el rey Mara le envió tres hermosas mujeres, que vinieron del norte, para seducirle. El mismo rey Mara vino desde el sur para tentarle. El Bodhisatva tocó la tierra con los dedos de sus pies y la armada de demonios se retiró y dispersó. Las tres hermosas mujeres se transformaron en brujas. En el lugar antes mencionado, donde (el Bodhisatva) practicó la austeridad durante seis años y en todos los demás lugares, más tarde la gente erigió estupas y colocó imágenes. Éstas todavía existen”.

“(También) se construyeron estupas en el lugar en el que el Buda, habiendo alcanzado la iluminación, estuvo sentado durante siete días mirando el árbol y experimentando la alegría de la liberación; el lugar en el que el Buda se paseó al este y al oeste del árbol asvattha durante siete días; el lugar en el que las deidades hicieron un vestíbulo de los siete tesoros y veneraron al Buda durante siete días; el lugar en el que el dragón ciego Mucilinda rodeó al Buda durante siete días; el lugar donde el Buda estuvo sentado encarado hacia el este sobre una roca cuadrada debajo de un árbol nyagrodha y vino Brahma y le hizo una petición; el lugar donde los cuatro reyes celestiales le ofrecieron sus cuencos; el lugar donde los quinientos comerciantes (le) ofrecieron harina y miel; y el lugar donde (el Buda) convirtió a los hermanos Kasyapa y a sus mil discípulos”.

“En el lugar donde el Buda alcanzó la iluminación, hay tres samgharamas, en las que viven monjes. Tanto los monjes como los laicos tienen abundantes provisiones y no les falta nada. Se observan estrictamente los preceptos y las normas. Las leyes que gobiernan sus formas, su despertar y su entrada son las mismas que las que practican los monjes sagrados desde la época de Buda hasta ahora. Desde entonces, el nirvana del Buda y los lugares de las grandes estupas han sido transmitidos y siguen igual. Las cuatro grandes estupas están en el lugar donde nació el Buda, el lugar donde alcanzó la iluminación, el lugar donde realizó su primer discurso, y el lugar donde entró en el nirvana perfecto.”

Fa-hsien escribe que cuando “el Bodhisatva fue hacia el árbol asvattha, extendió la hierba kusa y se sentó encarado hacia el este,” Mara envió tres hermosas mujeres para tentarle, pero el Bodhisatva las rechazó. A pesar de no mencionar el asiento diamantino (vajrasana), bien hubiera podido haber algo que señale el lugar en el que el Buda alcanzó la iluminación. En el octavo fascículo del Ta-T’ang hsi-yü chi, Hsüan-tsang escribe: “Catorce o quince li hacia el suroeste del Monte Pragbodhi, llegamos al árbol de la Bodhi. La pared que lo rodeaba estaba hecha de ladrillo, y era alta, empinada, y robusta. Era larga de este a oeste y estrecha de sur a norte. Tenía más de quinientos pasos de circunferencia. Raros árboles y hermosas flores echaban su sombra, y en la fina arena extrañas hierbas que no podíamos ver en ningún otro sitio crecían exuberantemente, cubriendo el suelo. La puerta principal se abría hacia el este y estaba encarada al río Nairanjana. La puerta del sur lindaba con un estanque con hermosas flores, y el oeste estaba bloqueado por una empinada subida. La puerta norte llevaba al gran samgharama. Los recintos dentro de las paredes contenían un gran número de sitios sagrados. También había estupas y un vihara (monasterio), construidos todos por los gobernantes, ministros, y aristócratas de todos los países de Jambudvipa como monumentos conmemorativos para la veneración de las enseñanzas del Buda.”

 Lo que describe Hsüan-tsang incluso puede ser visto hoy en día. El li es una antigua medida lineal china que corresponde a aproximadamente cuatrocientos metros. Por lo tanto, catorce o quince li serían aproximadamente seis kilómetros. En la misma sección, Hsüan-tsang menciona el asiento diamantino, existente en su visita, aunque pueda haber sido restaurado.

“En medio del recinto (alrededor) del árbol de la Bodhi está el asiento diamantino. Se creó hace mucho tiempo, al principio del Kalpa Auspicioso, y apareció con la tierra.

Está hecho de diamante y tiene más de cien pies de circunferencia. Es llamado el asiento diamantino porque todos los mil budas del Kalpa Auspicioso se sentaron ahí y entraron en el samadhi del diamante. También es llamado el bodhimanda (lugar de iluminación) puesto que es aquí donde se alcanzó la iluminación”.

 “Incluso cuando la tierra se mueve y tiembla, este es el único lugar que ni se mueve ni tiembla. Cuando el Tatagata estaba a punto de alcanzar la iluminación, fue sucesivamente a los cuatro lados, y la tierra se movió y tembló, pero cuando llegó a este lugar, todo estaba tranquilo y sosegado. A medida que se aproxima la última era y la Verdadera Ley se desintegra gradualmente, la arena y la tierra cubrirán (este lugar) y casi ya no será visible. Después del nirvana del Buda, reyes de todos los países, oyendo el tamaño del asiento diamantino del que se hablaba, ubicaron dos estatuas de Avalokitesvara encaradas hacia el este para demarcar sus límites con el norte y el sur. Cuando pregunté a un anciano sobre esta historia, dijo: ‘Cuando las imágenes se hundan en la tierra y ya no se puedan ver, desaparecerán las enseñanzas del Buda.’ La estatua del Bodhisatva en el lado sur ahora está enterrada hasta un poco por encima del pecho”.

 “El árbol de la Bodhi encima del asiento diamantino es un árbol pipal. Hace mucho tiempo, cuando el Buda estaba vivo, medía aproximadamente cien metros de altura. A pesar que desde entonces ha sido dañado y cortado, todavía mide catorce metros de altura. El Buda se sentó debajo y alcanzó la perfecta y completa iluminación, por lo que se denomina el árbol de la Bodhi (iluminación). Su tronco es blanco amarillento, y sus ramas y hojas son verde oscuro. Las hojas no se marchitan en verano o invierno y permanecen brillantes (todo el año) sin cambio.”

Luego, Hsüan-tsang describe la vihara conocida como la Gran Torre.

“Al este del árbol de la Bodhi hay una vihara. Tiene aproximadamente cuarenta y nueve o cincuenta y dos metros de altura, y su pared de base más baja mide aproximadamente veinte pasos de circunferencia. Está construida con ladrillos azules y cubierta con cal. En cada nicho de los diferentes niveles hay una figura dorada. Las cuatro paredes están maravillosamente esculpidas; hay figuras parecidas a perlas ensartadas y estatuas de rishis divinos. En la parte superior (de la vihara) hay una amalaka dorada (original) (nota: también llamada ‘jarro adornado con piedras preciosas’ o ‘tarro enjoyado’). Tocando el lado este de la vihara hay un pabellón de muchos pisos. El alero se extiende desde el tercer piso, y el techo, los pilares, la cumbrera, las vigas, puertas y ventanas, así como las ventanas de la banda están decoradas con esculturas doradas y plateadas, e incrustadas con perlas y joyas. Las estancias son espaciosas, y hay puertas en cada uno de los pisos. Hacia la izquierda y derecha de la puerta exterior hay nichos; en el (nicho) izquierdo hay una estatua del Bodhisatva Avalokitesvara, y en el (nicho) derecho hay una estatua del Bodhisatva Maitreya. Están hechas de plata y miden más de tres metros de altura.”

Este edificio era una gran torre, no una estupa, que es un relicario (sarirani). Desde el exterior parecía un torre de nueve pisos pero, de hecho, sólo tenía dos pisos.

“Al norte del árbol de la Bodhi está el lugar donde el Buda caminó de aquí para allá. Incluso después de que el Tatagata alcanzara la iluminación, no se levantó del asiento sino que permaneció inmerso en la meditación durante siete días, eliminando los pensamientos ilusorios. Cuando se levantó, se dirigió hacia el norte del árbol de la Bodhi y caminó durante siete días hacia el este y el oeste. Cuando hubo caminado aproximadamente diez pasos, se abrieron dieciocho maravillosas flores donde había pisado. Más tarde, aquí la gente apiló baldosas/azulejos creando una plataforma de aproximadamente un metro de altura. Según los guías, esta plataforma (que cubre las pisadas sagradas) indica la duración de la vida de una persona. Primero, la persona realiza una oración sentida, luego mide (la plataforma); la plataforma será grande o pequeña dependiendo de si la vida de la persona será larga o corta.”

En la biografía de Hsüan-tsang, Ta-T’ang Ta-tz’u-enssu San-ts’ang fa-shih ch’uan, compuesta por Hui-li y complementada por Yen-ts’ung, hay un útil resumen informativo sobre Bodhagaya.

“Yendo aproximadamente cien li hacia el sur desde aquí, llegó al árbol de la Bodhi. Alrededor del árbol había un cercado de ladrillo muy alto y robusto, largo hacia el este y el oeste, y corto hacia el norte y el sur. La puerta principal abierta hacia el este, estaba encarada hacia el río Nairanjana. La puerta del sur lindaba con un estanque con hermosas flores, y el oeste estaba bloqueado por una empinada subida. La puerta norte llevaba al gran samgharama (nota del autor: ¿el gran vihara en forma de torre?), dentro de las cuales había un gran número de vestigios sagrados – viharas, y estupas, todas construidas por gobernantes, ministros, aristócratas, y ricos comerciantes en memoria del Buda, y sus nombres todavía perduran.

“En el medio está el asiento diamantino. (Hace mucho tiempo), al principio del cielo y de la tierra, apareció con la tierra. Está en el centro del gran mundo de tres mil veces multiplicado por mil; hacia abajo, se extiende hasta la capa dorada de la tierra, y hacia arriba, aparece en la superficie de la tierra. Está hecho de diamante y tiene una circunferencia de aproximadamente cien pasos. Es llamado diamantino porque el asiento es robusto e indestructible y puede destruir todas las cosas. Si él no hubiera confiado en este sitio, (el Buda) no hubiera sido capaz de quedarse en la tierra. Si el asiento no hubiera sido de diamante, la tierra no hubiera podido aguantar el samadhidiamantino. Así, cuando todos los budas deseaban vencer a Mara y alcanzar la iluminación, estaban seguros de estar aquí; si hubieran estado en otro sitio, la tierra hubiera temblado y se hubiera hecho pedazos. Y así, desde que el cielo y la tierra se creó, los mil budas se han sentado todos en el asiento diamantino. También es llamado el bodhimanda. Se dice que, incluso cuando el mundo se mueve y tiembla, este es el único lugar que no se mueve.

“A lo largo de los últimos cien o doscientos años, las fortunas de los seres vivientes han disminuido, e incluso si estuvieran en pie debajo el árbol de la Bodhi, no se podría ver el asiento diamantino. Después del nirvana del Buda, los reyes de todos los países levantaron dos estatuas de Avalokitesvara, encaradas hacia el sur, al norte y al sur del asiento diamantino, demarcando sus límites. Se dice que cuando esas figuras del Bodhisatva sean enterradas y ya no se puedan ver, desaparecerán las enseñanzas del Buda. (Cuando Hsüan-tsang visitó el lugar), la figura del Bodhisatva del lado sur estaba enterrada hasta el pecho.

“El árbol de la Bodhi es un árbol pippala. (Hace mucho tiempo), cuando el Buda estaba vivo, medía casi cien metros de altura. Ahora, dañado y cortado por reyes malvados, sólo mide catorce metros de altura. Sakyamuni se sentó debajo y alcanzó la iluminación, por lo que es llamado el árbol de la Bodhi. Su tronco es blanco amarillento, y sus ramas y hojas verde oscuro. Las hojas no caen en verano ni en invierno; sin embargo, en el aniversario del nirvana del Buda, de repente, caen las hojas y, luego, en el transcurso del día vuelven a crecer verdes y brillantes. Ese día, los reyes de diferentes países se reúnen bajo el árbol con sus seguidores, lavan el árbol con leche, ofrecen velas, esparcen flores, recogen las hojas caídas, y vuelven a casa.

“El maestro del Dharma (Hsüan-tsang) reverenció al árbol de la Bodhi y a la estatua de la iluminación del Buda, hecha por el Bodhisatva Maitreya. Se prostró en el suelo y lloró lleno de dolor y angustia, amargas lágrimas descendían por su cara: ‘No tengo ni idea de dónde estaba y qué clase de renacimiento tuve cuando el Buda alcanzó la iluminación. Ahora, en la era de la Ley Falsa, finalmente he llegado hasta aquí a este lugar. ¿Por qué es tan profundo mi mal karma?’ Ese día, era el último día de la sesión de entrenamiento de verano, y varios miles de monjes de lejanos lugares se habían reunido ahí, pero todos lloraron cuando vieron al maestro del Dharma (llorando). A una yojana de ese lugar había muchas ruinas sagradas. Hsüan-tsang pasó ocho o nueve días ahí, venerando todos los lugares.

  

Notas

(1)     Extraído de “Dharma World”. Adaptación de la descripción por Naoki Nishioka en Hajime Nakamura, ed., Bukkyo shokubutsu sansaku (Tokyo: Tokyo Shoseki, 1986), p. 55.

(2)     Jaime Nakamura

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies