Kannon de mil brazos (Senju-kannon): Satisfactor omnipotente de peticiones

El Bodistava Avalokitesvara (Kannon en japonés) con frecuencia es representado de maneras esotéricas con un gran número de brazos y cabezas que simbolizan el inmenso poder. El Kannon de mil brazos (mil en este caso significa infinitos) tiene 11 cabezas y un ojo en cada una de sus numerosas palmas, indicando omnipotencia para ver y liberar todos los sufrimientos.

El Kannon de mil brazos tiene todos los atributos asociados a las figuras budistas. Sostiene flores de loto, que simbolizan la pureza de corazón. Está armado con una espada y un arco para combatir todos los problemas y sufrimientos. Sus perlas aportan poder, lleva aprestos tan sacerdotales como una sarta de cuentas y un báculo (coronado con un final que lleva seis aros de metal). Además, cada una de sus manos lleva un objeto simbólico.

Habiendo surgido en la India, según se dice, en el siglo séptimo, la fe en el Kannon de mil brazos llegó desde China a Japón en el siglo octavo y floreció hasta el punto de que este bodisatva se llegó a conocer como el Monarca del Loto, o rey de las diversas manifestaciones de Kannon.

Rara vez las estatuas del Kannon de mil brazos tienen realmente mil brazos. Normalmente tiene dos brazos principales ante el pecho, con las pos salen de cada lado de la figura. La gran mayoría de estatuas actuales tienen 42 brazos, siendo asignadas las funciones de 25 a cada uno de los brazos laterales.almas unidas en actitud de oración. Cuarenta largos brazos y el resto en brazos más pequeñ

Los Kannons de mil brazos del templo Myôhô-in Renge-ô-in (también conocido como el Sanjûsangen-dô) son especialmente celebrados. Hay 1.001 de ellos: 500 estatuas en pie a la derecha y 500 a la izquierda de una estatua muy grande sentada del Kannon de los mil brazos, dando una buena idea de lo que era la fe en este bodisatva en su momento álgido.

Se dice que la cara de alguien con quien se quiere mantener una reunión seguro que se encuentra entre las caras de las estatuas de Kannon de Renge-ô-in. Esto

explica en parte la atracción que ejercen sobre los visitantes.

1) Báculo como los que llevan los monjes para sus paseos por las montañas.

(2) Pergamino de sutras.

(3) Cuenco de mendicación de monje.

(4) Manos puestas en mudra para eliminar el miedo y traer la salvación.

(5) Cuentas de oración, normalmente 108 – una grande y 107 pequeñas – para simbolizar las 108 desilusiones a las que están sujetos los seres humanos.

(6) Lanza.

(7) Loto en flor.

(8) Capullo de loto.

(9) Contenedor de agua sagrada para limpiar las impurezas.

(10) Cuerda para capturar el mal.

Por último os dejo con un baile llamado «Buda con 1000 manos» en referencia a esta representación de Avalokitesvara, ejecutado por un grupo de chinas sordo-mudas. Ellas bailan de acuerdo a mímicas hechas por 2 maestras paradas en cada costado del escenario, espectacular.

Nota: Kannon sigue apareciendo entre los apuntes que tengo guardados. En esta ocasión hacen referencia específicamente a la representación de Kanon de mil brazos así que he editado la primera entrada de esta serie dedicada a Avalokitesvara y he colocado el vídeo en este post.

 

photo credit: Lost in Japan, by Miguel Michán via photopin cc

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Aprendiendo a mirar las estatuas budistas: Avalokitesvara de Once Caras

Compasión por el Bien y el Mal.

 

Todos los budistas Mahayana están familiarizados con el bodisatva Avalokitesvara (Kannon en japonés), el que Escucha el Llanto del Mundo. Un bodisatva es un ser que se está formando con diligencia para obtener el estado de Buda. Kannon escucha el llanto y discierne los deseos de todos los seres humanos y, con una mente compasiva, extiende la mano de la salvación hacia ellos. Este bodisatva aparece de muchas maneras – el Kannon Sagrado, el Kannon de los Mil Brazos, Avalokitesvara Amogapasha (Fukû-kenjaku Kannon), y Avalokitesvara del Chakra Chintamani (Nyo-i-rin Kannon).

Se dice que el Kannon de las Once Caras evolucionó a partir de una feroz deidad brahmánica de once caras de la montaña que causó truenos y rayos. La gente realizó ofrecimientos para aplacar a este dios salvaje que, gradualmente, se hizo benévolo.

Las 11 caras de Kannon representan la habilidad compasiva del bodisatva de reemplazar los 11 sufrimientos de la mente humana por 11 alegrías. El bodisatva lleva una vasija de agua con la que lava y purifica el sufrimiento humano.

Las 10 cabezas, de las 11, en la parte inferior están divididas en grupos, cada uno con una característica particular. Las tres en la parte frontal transmiten tranquilidad a las personas que creen en Kannon. Las tres en la parte derecha con los colmillos al descubierto, alegran, protegen y conducen a la Vía de Buda a las personas que llevan a cabo prácticas puras. Las tres caras amenazadoras en la parte izquierda, eliminan la maldad de las personas malvadas. Y la cara sonriente en la parte posteriores ríe de la maldad, purifica la mente, y conduce hacia la vía recta. Por encima de éstas, en el pináculo está la cabeza de un Tatagata – un Buda – que enseña la Vía suprema a las personas que practican las doctrinas del budismo Mahayana.

Combinando la amabilidad con la severidad, el Kannon de Once Caras acepta todo el Bien y el Mal humano y conduce hacia la Vía de Buda. Al igual que la salvaje deidad Brahmánica de la que se dice que evolucionó, este bodisatva se venera con frecuencia en los templos de montaña. En Japón, se ha asociado con las creencias de los pueblos indígenas y se venera con frecuencia como pareja junto al bodisatva Kshitigarbha (Jizô). En el templo Tôdai-ji en Nara, durante 1,200 años las plegarias han sido dirigidas hacia el Kannon de Once Caras para la paz del mundo. Hoy en día, los devotos se dirigen hacia el bodisatva con la misma actitud.

Descripción:

  1. Cara de Tatagata en el pináculo
  2. Estatua en miniatura (kebutsu) del Buda Amida, asociado a Kannon.
  3. Soporte de la diadema; a veces considerado como la misma diadema.
  4. Pendientes
  5. Caras a la derecha
  6. Joyas principescas (yoraku)
  7. Mechones laterales
  8. Vasija de agua. Los sacerdotes utilizan estas vasijas en la formación y en las ceremonias. La que sujeta Kannon contiene una medicina milagrosa.
  9. Faja de los hombros
  10. Ropajes sueltos
  11. Posición de la mano – todos los dedos extendidos con la palma girada hacia fuera. Mudra de Yogan-in o del ofrecimiento de los deseos.
  12. Sarong – pieza rectangular de tela de varios metros de longitud.

photo credit: monkist via photopin cc

 

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Aprendiendo a mirar las estatuas budistas: Sakyamuni Buda.

El budismo nació con Sakyamuni en la India, a finales del siglo VI a.C. Alrededor del siglo IV a.C., muchos años después de su muerte, también en la India, la gente empezó a realizar estatuas suyas como objetos de veneración.

Las estatuas budistas aparecieron en Japón en el siglo VI d.C. Con el paso de los siglos, los estilos y atributos variaron para reflejar las diversas aspiraciones humanas dirigidas a las estatuas.

Muchas cosas referentes a estatuas que se encuentran en prácticamente todos los templos budistas parecen incomprensibles. Esta nueva serie de artículos explica el significado de los diferentes tipos de figuras budistas, empezando por la del mismo Sakyamuni Buda.

Sakyamuni Buda – La estatua budista principal

Las primeras estatuas budistas en Japón representaron a Sakiamuni Buda, o Sakyamuni Tatagata (Shaka Nyorai en japonés). Un Tatagata es una persona nacida de la verdad, en otras palabras, un Buda. La representación del Buda Sakyamuni es la imagen principal para la escuela Sôtô Zen.

Sakyamuni puede ser representado en cualquiera de los diferentes estados de su vida y actividades: en su nacimiento, llevando a cabo prácticas ascéticas, enseñando, en zazen, y en el momento de su muerte. En los templos Sôto las estatuas lo representan en la postura de zazen.

Las manos y los pies son características importantes. Las posiciones de las manos, llamadas mudra, indican varias cosas sobre la figura representada. En las estatuas de Sakyamuni del Sôtô Zen, las manos están en lo que se llama el mudra dharma-dattu (hokkay-jôin), que representa la meditación en el Dharma Universal. Los dedos de la mano derecha descansan ligeramente sobre los dedos de la izquierda. Las puntas de los pulgares se tocan de forma natural.

Las piernas están cruzadas en lo que se denomina la postura de loto. Para realizarla, primero se coloca el pie izquierdo sobre el muslo derecho, luego el pie derecho sobre el muslo izquierdo. Esta es la postura que adoptó Sakyamuni cuando se sentó a meditar bajo el árbol de la bodhi, donde alcanzó la iluminación.

Tal como sucede con muchas estatuas de Buda, Sakyamuni está sentado en un pedestal en forma de flor de loto. El loto representa la mente de Buda porque, a pesar de crecer en el lodo, genera flores bellas e inmaculadas.

Descripción:

 

(1) Ushnisha (nikkei), la protuberancia en la parte superior de la cabeza se dice que representa la sabiduría acumulada. Es uno de los 32 signos especiales que distinguen el cuerpo de un Buda del de los seres humanos ordinarios. Otro de estos signos es el bucle de pelo blanco entre las cejas.

(2) El pelo en la cabeza de un Buda está formado por pequeños rizos espirales llamados rahotsu en japonés.

(3) En el centro del ushnisha hay una joya (nikkeishu) que irradia la luz de la sabiduría.

(4) Tres pliegues en el cuello sugieren el cuerpo macizo característico de un Buda.

(5) El hábito está formado por harapos, tal como se prescribía para los primeros monjes.

(6) La posición de las manos en meditación (mudra) representa al Dharma Universal..

(7) La aureola es una representación estilizada de la suntuosa luz irradiada por un Buda.

(8) La posición de las piernas cruzadas en meditación, llamada postura de loto

Extraído de “Zen friends”. Traducción de Claudia Melissen

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RAIHAI TOKUZUI. “Obtener la médula del maestro abandonando cuerpo y mente”

SHOBOGENZO

RAIHAI TOKUZUI

“Obtener la médula del maestro abandonando cuerpo y mente”

por Dôgen Zenji

Cuando se practica el Supremo y Perfecto Despertar, debemos recibir la enseñanza de un Maestro Verdadero. Poco importa que este Maestro sea un hombre o una mujer. El único requisito es que haya realizado la Vía. Poco importa que pertenezca al pasado o al presente. Puede ser, por ejemplo, un monje cuyo espíritu de zorro salvaje se haya transmutado en espíritu de monje virtuoso. El Maestro verdadero es aquel que ha alcanzado la médula y que puede aportar la auténtica felicidad a través de su enseñanza, ya que no está gobernado por su propio karma ni por el de los demás.

Después de haber encontrado al Maestro Verdadero debéis abandonar todas vuestras relaciones precedentes, no sigáis dejando pasar vuestro tiempo en vano. Concentraos solamente sobre la práctica de la Vía con gran esfuerzo. Debéis practicar con U, el pensamiento, y con MU el no-pensamiento

Debéis practicar como si quisierais apagar un fuego prendido en vuestros cabellos. Si practicáis de esta manera no seréis perturbados por los demonios que os asaltan y os engañan.

Debéis ser como el Patriarca Eka que se cortó el brazo y obtuvo la médula. Aquí y ahora ya sois el Maestro que ha abandonado su cuerpo y su espíritu. Sólo es posible alcanzar la médula del Maestro y la Transmisión del Dharma a través de la perfecta sinceridad y de la verdadera. La perfecta sinceridad y la fe verdadera no vienen del interior ni del exterior.

El Dharma es mucho más importante que vuestro minúsculo cuerpo. Debéis por lo tanto abandonar los asuntos del mundo y seguir la Vía. Si pensáis, aunque sólo sea por un instante, que vuestro cuerpo es más importante que el Dharma, éste nunca podrá ser transmitido, ni recibido, ni alcanzado.

No busquéis otras enseñanzas sino considerad con detenimiento los dos o tres ejemplos que os voy a dar de personas que experimentaron el valor del Dharma. Considerad el Dharma por encima de cualquier otra cosa. Si una columna, o una linterna de piedra, o un Buda, o un zorro salvaje, o un demonio, o una mujer, o un hombre, posee el Gran Dharma y ha obtenido la médula de su Maestro, debéis hacer esfuerzos desesperados para servirle y, si es necesario, debéis sacrificar vuestro cuerpo durante un número infinitos de kalpas.

El cuerpo y el espíritu pueden ser encontrados fácilmente por todas partes, como las plantas de arroz o los tallos de bambú que crecen por todo el mundo. Pero encontrar el Dharma Verdadero es muy difícil.

Shakymuni Buda dijo :

“Cuando encontréis a un Maestro que proclame el Despertar supremo (anokutara sanmyaku sanbodai shin) no debéis preocuparos de su clase social, ni de su nacionalidad. No debéis considerar su apariencia. No debéis ocuparos de sus faltas ni de su comportamiento. Respetad solamente su sabiduría. Ofrecedle el mejor alimento y flores celestiales. Cada día debéis hacer sampai delante de él y procurar siempre no causarle preocupaciones innecesarias. Si practicáis así podéis tener la seguridad de que estáis en la Vía del Despertar. Aunque yo ya haya alcanzado el Supremo y Perfecto Despertar continúo practicando y profundizando en el Supremo y Perfecto Despertar, cada día.»

Debéis pedir a los árboles y a las piedras que os enseñen el Dharma. Observad los arrozales y las aldeas oíd sus explicaciones y sus preguntas. Interrogad a las columnas. Estudiad los muros y las tejas. Antiguamente, Indra se prosternó delante de un zorro salvaje y le pidió el Dharma. Este zorro era un gran Bodhisattva. Su enseñanza era independiente de su karma noble o vulgar.

Pero hay gente estúpida que nunca han oído hablar del Dharma Budista y son como aquel monje anciano que se negaba a prosternarse delante de un joven que había realizado el Dharma.

Esta gente dice:

–          “He practicado durante muchos años, por eso me niego a prosternarme delante de un novicio, aunque haya realizado el Dharma.»

–          “He obtenido el título de Maestro, por eso me niego a hacer sampai delante de alguien que no lo haya obtenido.»

–          “Soy el responsable de las Reglas y de la Disciplina de los monjes novicios, por eso me niego a hacer sampai delante de ellos, aunque haya alguno que ha realizado el Dharma.»

–          “ Soy un monje anciano, por eso me niego a hacer sampai delante de un laico o de una laica, aunque hayan realizado el Dharma.»

–          “ Formo parte de los tres sabios y de los diez santos, por eso me niego a prosternarme delante de nadie, aunque haya alcanzado el Dharma.»

–          “ Desciendo de la familia imperial, por eso me niego a prosternarme delante de un ministro, aunque haya alcanzado el Dharma.»

La gente estúpida que piensa así abandonan su patria en vano y vagan por otras tierras sin ver ni oír nunca la Vía del Buda.

Hace mucho tiempo, el Gran Maestro Joshu Shinsai de la dinastía Tang tomó la firme resolución de alcanzar el Despertar y comenzó una peregrinación por todo el país. Se dijo :

«Pediré consejos a todos los que sean más sabios que yo, aunque se trate de un niño de siete años y educaré a todos los que sean menos sabios que yo, aunque encuentre a un anciano de cien años.»

Los monjes ancianos que han practicado durante largos años deben prosternarse delante de un niño de siete años que haya realizad el Dharma. Este es el espíritu espléndido, la actitud justa de los antiguos Budas.

Los monjes que buscan el Dharma y practican la Vía deben ser discípulos, deben prosternarse y pedir el Dharma a un Maestro que haya realizado la Vía y haya obtenido la auténtica transmisión, aunque se trate de una monja. Este es el excelente ejemplo de la Vía del Zen. Esto es justo como beber cuando se tiene sed.

El Maestro zen chino Shikan fue uno de los más grandes discípulos de Rinzai. La primera vez que Rinzai le vió le dijo el ¡Detente! «. Shikan respondió : «De acuerdo». Rinzai añadió : “Yo también estoy de acuerdo contigo pero no en todo.» Después de esto Shikan se hizo discípulo de Rinzai. Más tarde dejó a su Maestro y fue a visitar a la monja Matsuzan (o Ryonen). Matsuzan le preguntó

–         – “¿De dónde vienes?

–          -De la boca del sapo, fue su respuesta. (= De ninguna parte)

–          -¿ Por qué no cierras esa boca ? preguntó Matsuzan.

Shikan no supo qué responder. Se prosternó delante de ella y se hizo su discípulo.

En otra ocasión, Shikan preguntó :

–          -¿Qué clase de montaña es Matsuzan ?

–          -“De las que no enseñan sus cimas“ respondió ésta.

–          -¿Qué clase de gente vive en esa montaña ? » dijo él.

–          -Su aspecto no es masculino ni femenino «.

–          -¿Por qué no lo transforma en hombre ? » añadió Shikan.

–          -No tengo espíritu de zorro salvaje ¿cómo podría transformarlo?“

Shikan se prosternó en sampai, obtuvo el Despertar y la sirvió como jardinero durante seis años.

Tiempo después, cuando Shikan volvió de nuevo al mundo convertido en Maestro Zen, dijo a sus discípulos :

«He recibido medía cucharada del viejo Rinzai y otra media de la vieja Matsuzan. Ahora estoy completamente satisfecho y no busco nada más.»

Leyendo esta vieja historia podemos ver que Matsuzan, una gran discípula de Koan Daigu, transmitió la vida, la sangre de su maestro y se convirtió en la vieja Matsuzan de la que habla Shikan.

Rinzai fue el sucesor en el Dharma del Maestro Zen Obaku Kiun y poseía una gran fuerza adquirida a través de una práctica diligente. De esta manera se convirtió en el Viejo Rinzai del que habla Shikan.

«Viejo” quiere decir “Padre». “Vieja» quiere decir «Madre”. Las prosternaciones de Shikan y su realización del Dharma bajo la dirección de Matsuzan es un buen ejemplo de la practica budista. Este es el ejemplo de un monje integro cuya dimensión se sitúa más allá de todo límite y barrera.

La monja Myoshin era discípula de Gyozan. Un día, Gyozan quiso buscar un candidato que sustituyera al administrador general del templo. Reunió a los monjes antiguos y les pidió que le recomendaran a alguien competente. Se emitieronmuchas opiniones y al final Gyozan dijo «La monja Myoshin de la provincia Waisu es una mujer, pero su espíritu es de dimensión superior. Creo que es la persona más indicada para ocuparse de la administración general.» Todos estuvieron de acuerdo y Myoshin ocupó el puesto. Por esta época Gyozan tenía muchos discípulos excelentes, pero ninguno se opuso a esta decisión. Aunque el puesto de Myoshin no era muy importante, hizo todo lo que pudo y amó a todo el mundo como a ella misma.

Un día en el que estaba trabajando en las oficinas de la administración, se presentaron diecisiete monjes de la provincia Shoku y le pidieron una cita con el Maestro. Querían subir a la cima del monte Gyozan pero era muy tarde y tuvieron que pasar la noche en las oficinas de la administración. Esa noche se dispusieron a discutir sobre la célebre historia de la bandera y del viento, del Sexto Patriarca Eno. Los diecisiete monjes dieron sus opiniones pero ninguna de ellas era correcta. Myoshin oyó la discusión y se dijo «¡ Qué pena que estos diecisiete monjes hayan gastado tan tas sandalias de paja durante sus peregrinaciones y que ni siquiera puedan soñar el Dharma del Buda!»

Un poco más tarde, una secretaria de Myoshin fue a decirles lo que su superiora pensaba de la discusión. Pero nadie se enfadó ni experimentó resentimiento. Por el contrario se sintieron avergonzados por su falta de claridad y de realización de la Vía. Todos vistieron el Kesa, cogieron su zagu hicieron sampai, ofrecieron incienso y le pidieron que les instruyera. Ella les dijo que se acercaran un poco más pero antes de que pudieran hacerlo les gritó:

–          “¡¡ El viento no se mueve!!

–          ¡¡ La bandera no se mueve!!

–          ¡¡ El espíritu no se mueve!!”

Al oír esto todos reflexionaron sinceramente, le expresaron su gratitud y se hicieron sus discípulos. Poco tiempo después todos volvieron a su provincia sin haber visto a Gyozan.

En verdad, el nivel de los actos de la monja Myoshin no es superado por los tres sabios y los diez santos de la tradición taoísta. Sus acciones son la práctica auténtica de la Vía transmitida por los Budas y Patriarcas.

Si los shusso y los monjes antiguos de nuestros días no con siguen comprender la Vía deben interrogar a los monjes jóvenes que hayan realizado el Dharma, deben pedirles que les instruya. ¿Para qué sirven los monjes antiguos si no han comprendido el Dharma?

El Maestro instructor de numerosos discípulos debe tener una visión clara. Sin embargo, hay muchos Maestros estúpidos que están apegados a sus cuerpos y a sus espíritus, de los cuales se burlan incluso los laicos. Estos Maestros no deben se reconocidos como transmisores del Dharma Budista.

Algunos hacen preguntas, otros dudan de la práctica de la prosternación delante de los monjes que han realizado el Dharma y que han recibido la auténtica Transmisión. Esta gente no conoce el Verdadero Dharma de Buda, no lo han estudiado, son como animales y están muy lejos de los Budas y Patriarcas.

Si alguien entrega su cuerpo y su espíritu al Dharma del Buda, el Dharma del Buda le prodigará sin duda su ayuda. Incluso las personas estúpidas pueden reconocer la verdadera sinceridad. ¿Cómo sería posible que la Verdadera Ley del Buda no respondiera profundamente a la simpatía y a la entrega de los seres? Incluso la tierra, la arena y las piedras son capaces de reconocer la verdadera sinceridad.

Actualmente, en los templos chinos de la dinastía Sung, muchos monjas se han hecho célebres por su práctica y por su realización del Dharma. Algunas de ellas han sido Maestros de grandes templos por requerimiento del Emperador y hacían conferencias en la Sala del Dharma. El Superior del templo y todos los monjes se reunían en la sala del Dharma y escuchaban respetuosamente la proclamación del Dharma de estas monjas. Durante los mondos es hacían preguntas y ellas respondían. Esta es la Regla tradicional.

Si una persona alcanza el Dharma y se vuelve Buda no debemos considerar lo que le sucedió antes de convertirse en Buda.Si una monja enseña el Shobogenzo (El Ojo del Tesoro de la Verdadera Ley) los tres sabios y los diez santos deben prosternarse delante de ella. ¿Por qué un hombre puede ser noble y una mujer no?

El vacío universal es el vacío universal, los cuatro elementos son los cuatro elementos, los skandhas son los skandhas. Para una mujer es lo mismo. La Vía puede ser alcanzada tanto por un hombre como por una mujer. La Vía no se siente concernida por las diferencias entre hombre y mujer. Este es el principio fundamental de la Suprema y Maravillosa Vía del Buda.

En China, algunos laicos  que no han renunciado al mundo social y que sólo han recibido la ordenación de bodhisattva son grandes hombres entregados a la Vía de Buda. Entre ellos hay célibes y parejas que viven en casas simples practicando una vida clara y pura en medio de las manchas y sufrimientos del mundo social. Todas estas gentes intentan comprende las mismas cosas que los monjes y se reúnen para estudiar, para hacer zazen para hacer sampai y para recibir la enseñanza de un verdadero Maestro. No hay diferencias entre ellos, sean hombres o mujeres o animales.

Aquellos que no han visto el Dharma del Buda ni en sueño (incluidos los cien monjes de la época antigua) no pueden superar a los laicos, hombres y mujeres, que han alcanzado el Verdadero Dharma. Estos monjes no deben ser respetados. Debemos ser atentos y amables con ellos como si fueran invitados, es todo.

Todos los que practican y alcanzan el Dharma Budista, aunque se trate de una niña de siete años, serán los guías y los padres compasivos de todos los monjes monjas, laicos y seres sensibles.

En el Sutra del Loto se dice que la hija del dragón se convirtió en Buda y fue respetada y venerada como tal por todos los demás Budas y Tathagatas. Esta es la práctica transmitida de la Vía Budista. Aquellos que no conocen esta práctica y se desvían de la verdadera transmisión son dignos de piedad.

Esto fue escrito durante un día luminoso de Marzo del año 1240 en el Kannondori Koshohorinji, provincia de Uji, por Eihei Dogen.

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