Kusen (enseñanza oral) del maestro zen Dokushô Villalba
22 de Agosto 1988
KU, quiere decir boca. SEN, enseñanza. Por tanto, KUSEN significa enseñanza oral. ¿Cómo recibir correctamente el Kusen durante Zazen? Más allá de la conciencia personal, más allá de la comprensión o de la no comprensión. No debéis hacer ningún esfuerzo mental por comprender el Kusen; simplemente debéis concentraros en continuar zazen, centrando vuestra atención únicamente en la postura y en el Kusen. Y digo atención no esfuerzo mental por comprender. Aunque no podáis comprender nada, es importante que vuestra atención esté conectada con el Kusen, que siga sus vaivenes sin quererlos atrapar a través de la conciencia personal, o de la actividad emocional egótica basada en la atracción y en el rechazo, en el amor y en el odio.

Sí practicáis de este modo, vuestra atención estará centrada en el Kusen y no en vuestros propios pensamientos interiores acerca del bien y del mal, acerca de lo verdadero y lo falso.

De esta forma, el Kusen os penetrará profundamente ya que no chocará contra las barreras habituales de vuestros pensamientos o categorías personales, ni con vuestra actividad emocional de amor y de odio.

Por eso, durante el Kusen, abandonad vuestras categorías, abandonad vuestro deseo de comprender con el cerebro, abandonad todo pensamiento y toda emoción.

El Dharma del Buda es mucho más importante que vuestras categorías estrechas e ilusorias. La emoción sin emoción de un Bodhisattva o de un Buda, es mucho más elevada que vuestras pequeñas emociones y apegos mezquinos de atracción o rechazo.

Estas son algunas normas importantes para recibir correctamente el Kusen.

No penséis que la Iluminación es el fruto de vuestro esfuerzo personal, o de vuestra voluntad. La voluntad es una cualidad de la conciencia humana, de la conciencia del yo. Y el ego, como mucho, quiere alcanzar una iluminación limitada a sus intereses, una iluminación “pret a porter”, “light”, de consumo casero. Sin embargo, la verdadera Iluminación implica la disolución del ego, su abandono y trascendencia. No penséis que esto es algo difícil, que lleva mucho tiempo; es justo un instante de conciencia.

En realidad, es imposible abandonar el ego, puesto que es únicamente una imagen mental Ilusoria y por tanto, no hay nada que abandonar. Cuando en un instante de conciencia nos damos verdaderamente cuenta de esto, el ego queda automáticamente abandonado, inconscientemente, como una hoja seca que cae por sí misma en otoño.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies