Dogen Zenji


VIDA Y MUERTE(1)

Los Maestros Zen Kassan y Jozan Shinei dijeron: “No hay vida ni muerte cuando Buda no está en la vida ni en la muerte. Y también: “Si Buda no está en la vida ni en la muerte, no tenemos por qué hacernos ilusiones sobre la vida y la muerte”.

Estos eran grandes hombres iluminados que estudiaron minuciosamente el sentido de sus palabras. Si queremos liberarnos de la vida y de la muerte debemos comprender profundamente el sentido de estas frases. No encontrar a Buda en la vida ni en la muerte es tan imposible como hacer que un barco vaya hacia el sur cuando es dirigido hacia el norte, o como ver la estrella polar con la mirada vuelta hacia el sur. Si actuáis así os alejaréis de la vía de la liberación. Aceptar la vida y la muerte es el nirvana. No debemos intentar escapar de la vida y de la muerte, ni querer alcanzar el nirvana. Solamente así podemos liberarnos de la vida y de la muerte.

Es un error pensar que la vida se transforma en muerte, o que la muerte se transforma en vida. La vida es en ella misma existencia absoluta, momento único y absoluto que ya posee en sí mismo el pasado y el futuro. De esta manera, en la Ley Budista se dice que la vida es “no‑nacida”, “sin cambio”, “existencia completa”. La cesación de la vida es igualmente existencia absoluta, momento único y absoluto que ya posee en si mismo el pasado y el futuro. La destrucción es llamada ” no‑destrucción”.

Cuando se dice vida se quiere decir solamente vida, nada más. Cuando se dice muerte se quiere decir solamente muerte, nada más. Por eso, cuando aquí y ahora surge la vida hay que aceptarla como es; cuando llega la muerte hay que aceptarla igualmente como es. No creáis que existe algo más aparte de esto.

La vida y la muerte son en ellas mismas la vida de Buda. Detestarlas y querer escapar de ellas es perder la Vía de Buda. Apegarse y querer permanecer en ellas es también perder la Vía de Buda. Debemos solamente “seguir la Vía de Buda ” sin detestar la vida y la muerte y sin desear el nirvana. De esta manera podremos entrar en el verdadero espíritu de Buda.

No debemos actuar con nuestro espíritu ni hablar con nuestra boca. Cuando lo olvidamos todo, cuando abandonamos el cuerpo y el espíritu entramos en la casa de Buda, nos sentamos al lado de Buda. Así podemos desapegarnos inconscientemente de la vida y de la muerte sin utilizar nuestra propia fuerza personal. Es necesario que cada uno comprenda que no debe permanecer sobre su propio espíritu. Si deseamos llegar a ser Buda encontraremos fácilmente la Vía.

La Vía es abstenerse de hacer el mal, no apegarse a la vida ni a la muerte, sentir una gran simpatía hacia todos los seres vivientes, respetar a los superiores, tener compasión hacia los inferiores, no dejarse perturbar el espíritu, abandonar los deseos y la ansiedad. De esta manera nos convertimos en Buda. No hay que buscar al Buda en otra parte que no sea en la vida y en la muerte.

  1. Capítulo Shoji del Shobogenzo del maestro zen Dogen Zenji

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