Enseñanzas de Dôgen Zenji y Keizan Zenji


El Zen concede mucha importancia a expresiones como “Fundamental” (honrai) o “Sí Mismo” (jiko).

El primer problema relacionado con la fe con el que se encontró Dôgen Zenji después de dejar la vida secular fue el siguiente: si, tal como nos enseñan, todos los seres sensibles poseen de forma innata la naturaleza de Buda, ¿cuál es el sentido de la formación y disciplina religiosa? Habló de esto después de volver de su viaje a China y después de haber sido reconocido como un auténtico discípulo por su mentor Rujing.

Keizan Zanji, heredero espiritual de Dôgen Zenji, habló con fecuencia de la luz innata. Pero algunas veces olvidamos el significado de esta importante palabra. Tiene un peso comparable al de numerosas referencias a la luz en la Biblia cristiana. Por ejemplo, “No habrá más noche; ni tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol; porque el Señor Dios alumbrará sobre ellos; y reinarán por los siglos de los siglos.” (Apocalipsis: 22-5)

La forma en la que mora la verdad

Dôgen Zenji y Keizan Zenji utilizaron frecuentemente dos términos – naturaleza fundamental (honrai no menmoku) y luz innata (jiko no Kômyô), que son fundamentales para la enseñanza Sôtô Zen.

“En primavera, cerezos en flor,

en verano, el canto del cuco.

En otoño, la Luna y en invierno,

la nieve clara y fría”.

Este, el más conocido de los 60 poemas de la colección Sanshô Dôei de Dôgen Zenji, se titula “Naturaleza Fundamental.” Muestra la verdadera naturaleza sin adornos a lo largo de las cuatro estaciones cambiantes. La primavera significa el florecimiento de los cerezos. El verano trae el canto de los pájaros. La hermosa luna brilla clara en el cielo de otoño. Y en invierno, las nieves caen profundas y blancas. Esta es la naturaleza sin adornos de las estaciones o lo que se llama honrai no menmoku en japonés.

Dôgen Zenji era aficionado a usar la palabra honrai en otros contextos, habló de honraishin, la mente verdadera y pura, o de honrai no shinchi, el estado mental intuitivo precedente a los juicios comparativos.

La palabra menmoku es otra clave para comprender el pensamiento de Dôgen Zenji. El término honrai no menmoku lleva la connotación de que la forma de algo tal como es ahora es, de hecho, todo. Implica que debemos esforzarnos para ver y escuchar las cosas correctamente, tal como son, sin ser afectadas por el pensamiento humano.

La luz de la fe que emana del interior

“No comparéis la luz del sol y de la luna con la luz innata.”

Fudamitta Sonja (el noveno sucesor de Sakiamuni), en el Denko Roku (Crónicas de la Transmisión de la Luz), compuesto por Keizan Jokin

El budismo enseña que los cuerpos de Budas y bodisatvas irradian luz. El Zen enseña que la luz innata del Verdadero Sí Mismo se extiende a una distancia inconmensurable hacia delante y hacia detrás. En este contexto, luz significa la lámpara de la conciencia brillando desde el interior. La importancia de la palabra para el Zen aparece en el Shôbôgenzô de Dôgen Zenji donde dedicó un fascículo a la luz (kômyô).

Puesto que heredó el Dharma correcto de Dôgen Zenji, Keizan Zenji también enfatiza el espíritu de la luz. Enseñó que los seres humanos tienen e irradian una luz innata que no tiene una fuente externa.

Esencialmente, esta luz son las enseñanzas del Buda. Como dijo el Buda: “Por eso, Ananda, después de haberme ido, sed una luz para vosotros mismos. Morad y creed en vosotros mismos. No confiéis en nada más. Haced del Dharma vuestra luz y vuestro soporte. No confiéis en nada más.”

Extraido de “Zen Friends”            

Traducción de Claudia Melissen

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